Una vez más, la presión de Alemania sobre el Banco Central Europeo (BCE) hizo mella en una Bolsa española que afrontaba la semana con esperanzas, después de cinco jornadas en verde y de que el pasado viernes cerrase en positivo, con importantes subidas recuperando los 7.400 puntos y con la prima de riesgo por debajo de los 500 enteros. Pero el Bundesbank, el banco central germano, frenó la relajación del mercado al mostrarse crítico con la posibilidad de que el organismo que dirige Mario Draghi realice compras selectivas de bonos soberanos ante los «considerables riesgos» para la estabilidad que representaría esta intervención.
Ante estas declaraciones, las expectativas se enfriaron, de modo que el Ibex 35 cerró la sesión con una bajada del 1,21%, volviendo a la cota de los 7.400, y la prima de riesgo, que había alcanzado los 458 puntos (el nivel más bajo registrado desde el pasado 2 de julio), acabó la jornada en los 477. Por su parte, el bono español a 10 años concluyó en el 6,28%.
Mientras el organismo emisor germano señalaba en su boletín mensual que el sistema de compras del Eurosistema se concentraría en el extremo más corto de la curva de vencimientos y su volumen sería «ilimitado, aunque en cualquier caso, debería ser suficiente», el BCE tuvo que desmentir cualquier tipo de intención de intervenir en las deudas soberanas de países en dificultades, como España o Italia.
Las declaraciones desde el regulador comunitario y la escasa negociación en Bolsa habitual en el mes de agosto propiciaron el viraje al rojo del selectivo madrileño desde el verde que lució en los primeros compases de negociación al calor de los valores de banca y constructoras.
Mientras, Jorg Asussen, uno de los dos representantes alemanes en el BCE, expresó su confianza en que una nueva intervención de la institución en los mercados de deuda no repetirá los errores del pasado, ya que solo se llevará a cabo en paralelo con las compras de bonos que acometan los mecanismo de rescate.
PLANTAR CARA. Por otra parte, el vicesecretario de Estudios y Programas del Partido Popular, Esteban González Pons, pidió ayer «a la manada» que «plante cara a las leonas» para que quienes «ganan dinero» entiendan que el euro es una moneda con la que no se puede jugar porque «perjudica» a las economías, como la española.
El político conservador mencionó el ejemplo que le puso un economista para explicar la situación actual de los mercados. Por un lado está «la manada», que sería la Unión Europea, y por otro están los mercados, lo que él ha denominó como «las leonas» que persiguen a «la gacela más débil», los países con más problemas.
Además, pidió que se cree un nuevo organismo para defender el euro ante los ataques de los especuladores, aunque reconoció que hay una parte de la crisis que «nos corresponde a nosotros, otra a la construcción de la Unión Europea y otra a la debilidad de la moneda común que pagamos nosotros por ser la última, la penúltima o la antepenúltima de las economías fuertes».
«La pagamos nosotros y los italianos por el resto de finanzas de la UE», señaló pidiendo que el BCE haga «un gesto» para que los especuladores entiendan que «con la moneda europea no se juega perjudicando a los débiles».