Un paseo por la historia de Candeleda

Eduardo Cantalapiedra
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El origen del Museo Etnográfico se remonta a 2003, cuando la Corporación municipal decidió acondicionar este inmueble de la calle de La Corredera, número 10

Exposición sobre los celtas en el Museo Etnográfico de Candeleda. - Foto: Antonio Bartolomé

La historia de Candeleda ya cuenta con un espacio para su divulgación. El edificio de la calle de La Corredera que en tiempos albergara el centro del paludismo, el espacio de reunión para las asociaciones o la antigua casa de Correos y Telégrafos y que hace ya unos 40 años que había caído en desuso, ha sido recuperado como Museo Etnográfico de la localidad gracias al esfuerzo colectivo de los gobiernos que desde 2003 han ido pasando por el Ayuntamiento candeledano y de las distintas administraciones y organismos que han colaborado en su financiación.

El origen del proyecto que acaba de ver la luz y que esta misma semana ha sido inaugurado oficialmente por el vicepresidente primero del Senado, Juan José Lucas, se remonta nueve años atrás, cuando la Corporación municipal de entonces decidió acondicionar el inmueble y para ello contó con una ayuda de la zona de influencia de la Reserva Regional de Caza de Gredos.

El primer paso fue tirar el antiguo edificio, eso sí, conservando todos sus elementos nobles, a partir de los cuales comenzó la construcción del nuevo inmueble.

Paralelamente, un técnico contratado por el Ayuntamiento se dedicó a recopilar toda la información sobre los orígenes del municipio, así como diferentes piezas que pudieran ser susceptibles de figurar entre las expuestas en este espacio museístico.

Las obras fueron avanzando y ya en 2008 el edificio tuvo que ser utilizado de manera temporal como sede de la Policía Local y del Juzgado de Paz, como consecuencia de unos trabajos de rehabilitación en su emplazamiento habitual. Y ya el pasado mes de junio, con la entrada del gobierno municipal actual, una nueva subvención, en este caso del CEDER, y los fondos propios del Ayuntamiento hicieron posible la terminación de la obra, así como su posterior equipamiento como espacio expositivo. El resultado, tras una inversión global de 377.000 euros, es un edificio de 200 metros cuadrados divididos en dos plantas totalmente accesibles, gracias a la instalación de un ascensor.

El pasado 4 de abril abría sus puertas de manera oficiosa el Museo Etnográfico de Candeleda con un objetivo claro, convertirse en un importante contenedor cultural y turístico para el municipio, aunque para su inauguración oficial hubo que esperar hasta este jueves pasado. Y para la ocasión se ha contado con tres exposiciones, una itinerante que conmemora el centenario de la visita de Alfonso XIII a Candeleda y que ocupa toda la planta inferior del edificio, otra sobre la presencia celta en el sur de Gredos y la tercera, sobre la historia más reciente de la localidad, ambas en la zona superior.

Esa muestra etnográfica incluye desde un toro vetón situado a la entrada del museo hasta juegos de mortero de boticario, una reproducción a escala de un sequero de pimiento o molinos circulares de la Edad del Hierro, además de el arca del Concejo de las tres llaves, el libro de confirmaciones del privilegio de villazgo (1602), el escudo original de la villa que estuvo en la fachada del Ayuntamiento hasta 1911, sellos de tinta municipales del siglo XIX o un clarinete de Eusebio Rivera, miembro de la Sociedad Filarmónica de Candeleda, y un documento suscrito por esta sociedad en 1888.