Aunque sigue siendo una especie en vías de extinción lo cierto es que el futuro del águila imperial ibérica en nuestra provincia es hoy menos aciago que hace años. Al menos así se desprende de los resultados de las labores de control de nidificación de esta especie realizados por la Junta de Castilla y León en nuestra provincia que si bien no son tan positivos como en años anteriores en cuanto a reproducción sí dejan un muy buen dato para la población de águila imperial ibérica en Ávila gracias al asentamiento de una nueva pareja reproductora.
Así, desde enero a septiembre de 2011 la Fundación Patrimonio Natural, dependiente de la Junta de Castilla y León, con el patrocinio de EDP Renováveis, ha llevado a cabo el control de nidificación del águila imperial ibérica en la provincia de Ávila, «continuando con el seguimiento que de esta población se viene realizando desde el año 1989». Un control que, explican, «es fundamental para conocer la evolución y problemática de la especie y evaluar la efectividad de las actuaciones de manejo adoptadas, permitiendo detectar cualquier amenaza o anomalía imprevista que suponga un riesgo para el éxito reproductivo».
Los trabajos de control de la población de águila imperial en nuestra provincia también se han centrado, señalan desde la Fundación, en la prospección de «áreas potenciales para la nidificación de la especie en la provincia de Ávila y en ciertas zonas de la provincia de Salamanca, próximas a núcleos reproductores abulenses».
Fruto de este trabajo de control sobre la reproducción en la especie, indican desde la Junta de Castilla y León, se ha comprobado que de las 24 parejas de águila imperial ibérica controladas en la provincia de Ávila han iniciado la reproducción 21, lo que representa un 87,5%. Esta veintena de parejas ha puesto un total entre 37 y 53 huevos, de los cuales han llegado a eclosionar 27, volando finalmente 23 pollos (85,18%).
Con estos resultados, apuntan desde la Fundación de Patrimonio Natural de Castilla y León, se puede concluir que «se ha mantenido la tendencia al alza de la población iniciada en los últimos tiempos, fundamentalmente en el último año gracias al asentamiento de una nueva pareja». Sin embargo, en lo referente a la reproducción, explican, la presente temporada ha registrado «peores valores que años anteriores, y sólo superiores a los correspondientes a los años sin manejo de la población».
«Únicamente» la tasa de vuelo se encuentra por encima de la media, «registrando valores inferiores el resto de parámetros reproductivos». Desde la Fundación Patrimonio Natural, que atribuyen la mejora de la productividad de los últimos años al programa de alimentación suplementaria, apuntan como posible causa de estos malos datos «las condiciones meteorológicas registradas durante la pasada primavera», con abundantes precipitaciones y fuertes vientos, que, explican, «afectaron a la estructura de los nidos, ocasionando la caída total o parcial de estos». Otro factor decisivo para que no hayan eclosionado tantos huevos ha sido, señalan, «la presencia de tres parejas de individuos inmaduros».