Si los niveles de agua embalsada en la cuenca del Tajo se mantienen según lo previsto, la Confederación decretará la alerta en la cuenta el próximo 1 de julio. La consecuencia directa para los municipios de Ávila es que el embalse de El Burguillo se utilizará desde ese momento solo para consumo, tanto de los pueblos abulenses como para Madrid, evitándose otros usos para el agua.
Así lo explica Armando García Cuenca, alcalde de Navaluenga, que mantuvo la primera reunión con el nuevo presidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo, Miguel Antolín Martínez, junto a los regidores de El Tiemblo, Cebreros, El Barraco y San Juan de la Nava.
Este encuentro es un primer contacto con el nuevo presidente, aunque no se desaprovechó la oportunidad para dejar claras cuáles son las necesidades de la zona en cuanto al agua. Por ello se volvió a manifestar la reivindicación prácticamente histórica del Alberche de que se mantengan los embalses de El Burguillo y San Juan al mismo nivel, lo que en realidad se interpreta como que no haya desembalses hacia el pantano madrileño perjudicando al abulense. Según comenta García Cuenca «nosotros somos más solidarios que nadie si es para el consumo de boca» pero por lo demás considera que lo justo es que estén al mismo porcentaje.
Otra petición que se trasladó es que se ponga en marcha un bombeo de emergencia que se ha hecho desde el río Tajo para los regantes de Talavera y Toledo (Bajo Alberche), de forma que el agua para riego se coja del Tajo y no de El Burguillo. En realidad si se decreta la alarme del 1 de julio esta petición pasará de ser una propuesta a una realidad, puesto que se utilizará el bombeo y El Burguillo quedará para consumo.