Seis orejas. Esa es la ‘cosecha’ que dejó el festival taurino de picadores de las fiestas patronales de Candeleda, una corrida con novillos de la ganadería Montalvo a la que asistieron unas 700 personas, algunas menos que en años anteriores. David Luguillano, con dos orejas, fue uno de los toreros más destacados, aunque también fueron dignas de mención las buenas series con el pitón izquierdo de Sebastián Palomo Linares, que se tuvo que conformar con una oreja por el fallo en la estocada. José Germán, el tercero de la tarde, cortó dos orejas en una actuación algo irregular.
El punto y final lo puso el novillero Jesús Díez, demasiado apresurado pero a quien sus ganas y voluntad le permitieron llevarse una oreja. Al inicio del festejo el alcalde de Candeleda, José María Monforte, y el presidente de la corrida, Gregorio Herrero, entregaron un capote de paseo al novillero como ganador del bolsín Villa de Candeleda, celebrado hace unos meses. El joven quiso agradecer la oportunidad y el apoyo y brindó el toro al Ayuntamiento de la localidad.