A pesar de que desde el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos de Castilla y León se promueven una serie de campañas entre la población con la finalidad de educar a la población en el uso de medicamentos, las oficinas de farmacia abulenses afrontan por su peor momento económico en una década.
Esta difícil situación, por la que atraviesan las 133 oficinas de farmacia de Ávila, se debe a varias causas que, todas juntas, han desembocado en una crisis del sector muy importante, la mayor que padecen las oficinas de farmacia en una década, según la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ávila, Dolores Rodríguez Bautista. «El año 2011 ha sido muy difícil para la oficina de farmacia» asegura, la portavoz del sector. Y es que, la aplicación de dos decretos que se publicaron en 2010, (los decretos 4/2010 y 8/2010) y las sucesivas órdenes de precios de referencia han llevado a que «la farmacia abulense sea una farmacia mucho más empobrecida», lo que se materializa en una reducción de la facturación a fecha de 31 de diciembre de 2011 de un 10 por ciento con respecto al año anterior, periodo que tampoco fue bueno, «ni mucho menos», para las farmacias. Aunque el riesgo es importante, no parece haber peligro de momento para las farmacias abulenses
A todo esto hay que añadir la dispersión geográfica en la provincia, una circunstancia que conlleva que la ratio de habitantes por oficina de farmacia «sea muy baja, por debajo de la media de Castilla y León», situándose en 1.292 habitantes por oficina de farmacia, cuando la ratio media está en 1.522 habitantes por oficina de farmacia. Y es que, a las 133 farmacias de la provincia hay que añadir ocho botiquines que también cubren las demandas farmacéuticas de un importante sector de población en la provincia.
De tal manera, la bajada de los precios de medicamentos genéricos una media del 25 por ciento y la reducción de los precios de los medicamentos en general (con patente) de un 7,5 por ciento, que se añade a otra reducción anterior similar, lo que supuso una reducción del precio de los medicamentos con patente del 15 por ciento. Sin embargo, la decisión de fomentar el uso de los genéricos desde las consultas no se ha notado tanto puesto que «nosotros teníamos, por nuestro concierto en esta autonomía ya había una promoción de la prescripción y utilización de los medicamentos genéricos», afirma Dolores Rodríguez Bautista, por lo que este decreto de 2011 no ha afectado a las oficinas de farmacia abulenses «puesto que ya veníamos trabajando así». No se puede decir lo mismo de la decisión de bajar el precio de los medicamentos. Así, la marca ha bajado en precio para equipararse al precio de los genéricos y ser más competitivos en el mercado. Así, aunque sí se ha incrementado la prescripción por principio activo, «ya veníamos trabajando así».
Según Dolores Rodríguez Bautista «más de 90 por ciento de la población abulense cuenta con una oficina de farmacia a menos de 250 metros del lugar donde vive». Sin embargo, y a pesar de la mala situación económica por la que atraviesa este sector, «espero que ninguna oficina de farmacia tenga que cerrar sus puertas», aunque sí es verdad que en Ávila, como en el resto de Castilla y León, el servicio farmacéutico al ciudadano es muy eficaz y activo.