El ciclista australiano Cadel Evans (BMC) y el británico Bradley Wiggins (Sky) se presentan como los dos grandes favoritos a la victoria final del Tour de Francia 2012, que comienza hoy en la localidad belga de Lieja y concluirá el 22 de julio en los parisinos Campos Elíseos, y donde las principales bazas españolas serán Samuel Sánchez (Euskaltel-Euskadi) y Alejandro Valverde (Movistar Team).
Los dos corredores parten en la primera línea para hacerse con la victoria en la ‘Grande Boucle’, en la que ya estaban antes de que se diese a conocer el recorrido el pasado mes de octubre y verse favorecidos, además, por las ausencias de nombres destacados y serios aspirantes como Alberto Contador (Saxo Bank) y Andy Schleck (RadioShack-Nissan), los únicos capaces en 2011 de dar espectáculo en la prueba.
Así, el veterano Evans, que tendrá la obligación de defender su trabajado título de 2011, aunque lo hará ya sin la presión de no tener una ronda gala en el bolsillo, y el pujante Wiggins, el mejor en la lucha contra el crono y en un gran estado de forma, se ven favorecidos por los casi 100 kilómetros que hay de lucha contra el reloj, especialidad en la que se desenvuelven con gran soltura.
Además, no tendrán que lidiar con los dos corredores que más problemas podrían darles en la alta montaña. El doble ganador del Tour el madrileño Alberto Contador, capaz también de rendir en la crono, está suspendido por su resultado adverso en la ronda gala de 2010, motivo por el que su victoria de ese año pasó al luxemburgués Andy Schlek, el otro capaz de dinamitar la carrera cuando la carretera se empina.
La ausencia del luxemburgués, que perdió el Tour en la crono final de 2011 ante Cadel Evans tras su exhibición es, quizás, aún más notable porque se produjo a poco de comenzar la ‘grande’, tras una inoportuna caída en el Dauphine Libere, en la que fracturó la pelvis, diciendo adiós a una carrera que preparaba con mimo y que deseaba ganar sin sanciones.
Y sin estos dos corredores, el peligro en la montaña se reduce para Evans y Wiggins, este último favorito al podio ya en 2011 antes de que una caída le dejase sin opciones. El australiano, un veterano siempre en primera línea, sabe manejarse y, pese a que no ha brillado en exceso esta temporada, competirá con menos presión que su rival. En cambio, el jefe de filas del potentísimo Sky, que le ha rodeado de un equipo para pelear por el triunfo, acude con muchas ganas, pero nunca se ha visto en una situación similar, señalado como gran favorito. Tercero en la pasada Vuelta a España, donde sufrió en la alta montaña, y fue incluso superado por su hasta entonces desconocido compañero Chris Froome, llega con mucha competición, saldada con victorias consecutivas en París-Niza, Tour de Romandía y Dauphine. Igualmente, los Juegos de Londres están próximos, y su objetivo es el oro en la contrarreloj.
LA OPCIÓN ESPAÑOLA. Frente a los dos más serios aspirantes, aparecen otros corredores que buscarán en la montaña o en otros terrenos intentar equilibrar la balanza, entre ellos los españoles Samuel Sánchez y Alejandro Valverde, principales bazas del ciclismo nacional. El asturiano y el murciano son poco especialistas en la lucha contra el crono, y tendrán que buscar en las ‘alturas’ la forma de estar en la pelea contra el podio, objetivo para ambos, sobre todo para el campeón olímpico, tercero en 2010 tras la sanción a Contador y quinto el pasado año. De todos modos, ‘Samu’, buen conocedor de la ronda, tratará de volver a poner el ‘naranja’, no solo en el cajón de París, sino en el de algún final de etapa.
Por su parte, el de Las Lumbreras retorna a la ‘Grande Boucle’ después de tres años de ausencia, uno por una caída (2009) y dos por la sanción que se le impuso por la ‘Operación Puerto’. Retorna este año a la acción, con buenos resultados, pero volverá a afrontar una gran vuelta de tres semanas después de mucho tiempo. Acudirá rodeado de un potente equipo y Eusebio Unzúe ya ha dejado claro que son «ambiciosos», por lo que estar entre los mejores parece el objetivo.
Además, entre los aspirantes internacionales estarán Franck Schleck (RadioShack-Nissan), tercero el año pasado, pero con la difícil tesitura de tomar el papel reservado a su hermano Andy y con un Giro de Italia ya a sus espaldas, el italiano Vincenzo Nibali (Liquigas), que aparcó la ‘corsa rosa’ para preparar el Tour, o el belga Jurgen van den Broeck (Omega Pharma), que podría colarse entre los ‘grandes’.
También estará el canadiense Ryder Hesjedal (Garmin-Barracuda), reciente campeón del Giro por tan solo 16 segundos sobre el español Joaquim ‘Purito’ Rodríguez (Katusha) y que aspira a entrar en el selecto club de ciclistas que han ganado las rondas italiana y gala en un mismo año.