Antes del partido muchos lo consideraron un suicida. Después, un valiente, un audaz, un mago de la táctica. La reconstrucción del ataque alemán que ordenó Joachim Löw para el decisivo duelo de cuartos de final de la Eurocopa ante Grecia dejó perplejos a todos.
«Confiamos ciegamente en el entrenador. Todo lo que hace tiene pies y cabeza», elogió al míster un Sami Khedira, que cada vez más se erige en la extensión del preparador en la cancha. No es habitual que una selección cambie por completo su aspecto ofensivo en pleno torneo, y menos cuando había funcionado bien. Pero Alemania es diferente, porque tiene mucho y bueno donde elegir. Si al principio pudo parecer arrogancia, la realidad es que el resultado de 4-2 dio la razón a la revolucionaria alineación planteada ante el combinado heleno por Löw, quien no pudo resistirse a utilizar todo el tremendo arsenal de su escuadra.
La selección germana accedió el viernes a las semifinales con un tridente novedoso en posiciones adelantadas formado por Miroslav Klose, Andre Schürrle y Mario Reus.
Este trío sustituyó al formado previamente por Thomas Müller, Lukas Podolski y Mario Gómez, que cerró la fase inicial con tres tantos como máximo goleador.
«Ha salido bien», apuntó modesto Löw tras la decimoquinta victoria consecutiva de Alemania en partido oficial. Ante Grecia marcaron Reus y Klose. «A pesar de las tres victorias anteriores, no estaba del todo satisfecho y llevaba tiempo planeando cambios en la delantera. Pensaba que debíamos ser más imprevisibles, porque sentía que el rival nos había estudiado bien. Y creo que el plan funcionó», explicó. Hacer modificaciones en un bloque que gana requiere coraje, pero el técnico advirtió que no asumió tantos riesgos como parecía.
A sus 34 años, Klose sigue demostrando que no se le ha olvidado marcar goles, a pesar de que llegó a Polonia y Ucrania con algunos problemas físicos. Siempre fue uno de los favoritos del míster.
Klose realizó muchas dianas con su selección, donde funcionó bastante mejor que en los clubes en los que militó. Así, anotó 64 tantos en los 120 enfrentamientos internacionales que disputó, a solo cuatro de la marca histórica del legendario Gerd Müller.
Por su parte, Schürrle, de 21 años, completó una gran temporada con el Bayenr Leverkusen y hace tiempo que lleva compitiendo por un puesto con Podolski.
Mientras, Müller jugó poco esta campaña en el Bayern de Múnich de la Bundesliga, al contrario que Reus, de 23 años, nueva adquisición del Borussia Dortmund tras su gran año en Mönchengladbach.
Buena jugada. El portugués Fernando Santos, seleccionador del bloque griego, reconoció la buena jugada de su colega teutón: «A veces no podíamos ni respirar. No esperábamos demasiados cambios en la delantera de Alemania. Su técnico quiso refrescar esa línea y fue un buen movimiento por su parte».
Ahora Löw tiene tiempo para preparar la semifinal. La cuestión es: ¿Volverá a apostar por el tridente que jugó ante Grecia o recuperará a Gómez y compañía, ahora, más descansados? «Nuestro banquillo es muy, muy fuerte y eso nos distingue. Entre quien entre lo da todo, es fabuloso», alabó Klose.
Por lo pronto, el entrenador alemán sabe que tiene un plantel con gran potencial después de sumar 15 triunfos seguidos, un récord en la historia del fútbol. Además, consiguió su cuarta clasificación consecutiva para las semifinales: Mundiales de 2006 y 2010, y Eurocopas de 2008 y 2012.
Y como recordó Löw: «Somos el equipo más joven del torneo y tenemos grandes expectativas de futuro. Estoy orgulloso de todos mis jugadores».