Después de digerir la victoria ante Portugal en la tanda de penaltis, Vicente del Bosque compareció ayer para analizar el partido y advertir del cansancio de los jugadores. Con el semblante tranquilo, como suele ser habitual en él fuera del césped, y más risueño que en anteriores encuentros, el técnico salmantino confió en recuperar a sus hombres de la fatiga.
El seleccionador nacional insistió en que no cambiará su estilo para la final de la Eurocopa del domingo en Kiev, y aprovechó la ocasión para alabar los números extraordinarios que están teniendo en defensa, que ve como claves en el rendimiento de la ‘roja’.
«El objetivo es continuar en esta línea. Nuestro fútbol es de posesión, ofensivo, de tener más el balón que el contrario. Tenemos números extraordinarios respecto a la defensa, y eso no es malo, el fútbol consiste en atacar y defender», señaló tras la llegada del equipo a Kiev.
Para el histórico duelo, dejó claro que no tienen «preferencias» entre Alemania o Italia. «Sabemos las características de uno y otro», indicó. «Queremos que sea una final entretenida, una buena propaganda del fútbol y un buen espectáculo que es de lo que se trata», añadió Del Bosque.
Los mejores especialistas. Del partido ante el combinado portugués, el preparador patrio destacó el buen rendimiento que dieron Cesc, Navas y Pedro, los tres cambios que introdujo. «Impusieron mucha alegría en las bandas, trabajaron muy bien, con la posición de Busquets y Alonso nos fortalecimos, y estuvo la profundidad con Cesc que se movió entre líneas y cogimos aire», advirtió.
De todos modos, cree que su decisión «más importante» fue la del último cambio. «Quedaban muchos minutos y era un riesgo. Creímos que era el momento de hacerlo, era para buscar el triunfo y no esperar a los penaltis, y en el tiempo extra estuvimos a punto de lograrlo», confesó.
En este sentido, alabó a Pedro. «Tiene un entusiasmo grandísimo y eso se traslada. Si sacas a uno enfurruñado es más complicado, pero tener a un jugador alegre dispuesto a jugar un minuto es importantísimo», aseveró el entrenador. El ‘charro’ tampoco se olvidó del gran encuentro de Jordi Alba. «Estamos encantados con él, está ocupando la posición de un jugador de extraordinario rendimiento como Joan Capdevila, al que nunca le reconoceremos como se merece», afirmó. «Encontrar un sustituto no es fácil en este puesto y él es un especialista que va a tener un futuro increíble con la edad que tiene. No digo que se comiera a Nani, pero también controló a Cristiano Ronaldo cuando se cruzó con él, supo llegar adelante, combinar con los medios y defender», añadió sobre el catalán, que ayer firmó por cinco temporadas con el Barcelona.
«Al límite». Del Bosque reconoció que los internacionales están «cansados, en el límite», pero no quiso preocuparse porque todos ellos «están acostumbrados a este trajín». «Espero que con estos días lleguen en mejores condiciones. Trataremos de darle contenido a los entrenos con una mínima carga y activarlos», recalcó.
El técnico recordó que, pese a que el entrenador de porteros José Manuel Ochotorena «se preocupa» de indicar a los guardametas las opciones rivales en los penaltis, puede suceder que las cosas «no coincidan». «Influye el momento de tensión. Es complicado para el lanzador y el arquero», señaló, subrayando que en su elección buscó «gente atrevida».
«Son momentos en los que hay poco que ganar y mucho que perder. Hace falta valentía y seguridad», prosiguió, al tiempo que confirmó que a Ramos le hicieron alguna broma, y aseguró que el «momento de mayor tensión» fue cuando empezaron fallando.
Finalmente, Del Bosque, que espera lograr «lo que nadie ha conseguido» con un triplete que sería «síntoma de avance» y «bueno para la sociedad», quitó hierro a los piques del partido. «Es difícil contenerse, el fútbol es muy emocional y todos lo vemos de un solo color. El comportamiento de Portugal fue muy correcto, teniendo en cuenta que es muy duro perder en unos penaltis», sentenció.