Diario de Ávila
Saltar Publicidad   Cerrar   

Publicidad

miércoles, 08 de febrero de 2012
Vivir
Las cosas del verano

El castañar, para los cinco sentidos

Isabel Camarero. Ávila - viernes, 30 de julio de 2010

SI un lugar puede sustituir a una medicina para eliminar cualquier atisbo de tensión es sin duda El Castañar de El Tiemblo, preferentemente para las visitas en el otoño y en la primavera, pero lo cierto es que se puede aprovechar cualquier día de verano, siempre y cuando no apriete demasiado el calor. Y es que el entorno es idílico para caminar durante horas, siguiendo sendas o atravesando ese bosque inmenso y espectacular que forman sus castaños, que conviven con pinos, helechos, peonías u hongos, muchos hongos... La naturaleza es simple y llanamente lo que debe ser y allí se muestra magnífica.

No está quitado, porque al fin y al cabo el bosque también es suyo, encontrar entre las ramas de los árboles alguna pequeña ardilla, tampoco ver algún que otro corzo y caballos o ganado suelto, sirva de aviso para los más miedicas: hay que ir preparado y escuchar el sonido de la naturaleza. Aunque el camino invite a ello, a recorrerlo acompañado de una música relajante no es recomendable porque no hay que olvidar que en el monte hay que estar concentrado en lo que está haciendo, procurando no desorientarse porque siempre entraña peligros y eso no se debe olvidar. La extensión de este espacio natural hace que no sea difícil perderse y hay que ir con los cinco sentidos despejados y digo los cinco porque paisaje, por ejemplo, para el deleite de la vista hay por doquier; el oído debe estar más que atento ante imprevistos; el olor de la naturaleza siempre da numerosas pistas de dónde nos encontramos y qué podemos hallar; el gusto se debe poner en marcha tomando algún que otro tentempié porque el esfuerzo que requieren las empinadas cuestas bien merecen una recompensa en forma de reservas y; por último, el tacto: palpar la naturaleza es necesario, refrescarse con los manantiales, un alivio y ayudarse con el apoyo del peso en alguno de los infinitos árboles que tiene el Castañar, simplemente sensato.

Este bosque «conforma una de las masas forestales más extensas de Europa», como repite con frecuencia el regidor tembleño y lo que está claro es que merece la pena una visita. Aprovechad en cualquier caso el verano porque el paseo no está tan masificado como cuando en unos meses entre de lleno el otoño, una época en la que desde el Ayuntamiento, se ha puesto coto a los accesos, gravando la entrada de vehículos en días puntuales. Las jornadas de fin de semana se convierten entonces en un caos circulatorio más propio de la gran vía de Madrid que de un camino rural. El motivo: el espectáculo que supone la caída del fruto y la hoja de esos castaños que, por cierto, no son comestibles para los seres humanos y sí son un buen alimento para el ganado que campea por la zona y al que habría que dejárselo. Castañas sí y setas también dependiendo de las lluvias en mayor o menor cantidad, pero siempre hay variedad: tierra rebozuelo, de amanitas, de rusulas, de fistulina hepática (mi favorita, en ensalada con cesárea) y en praderas, que también las hay, senderuelas, champiñones... En definitiva, un paraíso a poco más de 50 kilómetros de Ávila y muy, pero que muy bien conservado. ¡Qué siga así y todos disfrutemos de ello!

Pulsa aquí para conectarte.
Si aún no estas registrado pincha aquí
  • mié 08
  • jue 09
  • vie 10
  • sáb 11
  • Nuboso
  • Poco nuboso
  • Cielo despejado
  • Poco nuboso
  •  3 / -6 
  •  4 / -6 
  •  5 / -6 
  •  4 / -6 
  • 10% 
  • 0% 
  • 0% 
  • 0% 
  • 15 Km/h
  • 10 Km/h
  • 15 Km/h
  • 15 Km/h
Grupo Promecal
Se recomienda una resolución de pantalla de 1024x768 y las últimas versiones de los navegadores.
Diario de Ávila digital se basa en el Sistema de Gestión de Contenido desarrollado por Ceres Comunicación Gráfica