San Juan de Dios fue un santo que se dedicó principalmente al tema hospitalario. Fundó un hospital en Granada «con tan mala suerte que se le quemó» y tuvo que hacer de salvador, sacando del incendio incluso a niños. Es por ello que el cuerpo de Bomberos lo tiene como patrón.
De esta forma tan sencilla lo explica Alfredo Delgado, jefe de los Bomberos de Ávila, que ayer, junto con sus compañeros, tenía un día de fiesta en el que precisamente se recordaba a su patrón.
Para ello participaron a las 12 horas en una misa en la iglesia de San Antonio, después tuvieron un vino en la sede de los Bomberos al que invitaron a los familiares, para pasar a las 14,30 horas a una batalla de paint-ball en el campo de prácticas y una cena de hermandad para finalizar el día. Además, durante la semana pasada tuvieron diversas actividades como fue el caso de tenis de mesa, squash, esquí nórdico o travesía de montaña.
Pero realmente era ayer el día de fiesta, por lo que se pudo ver a los bomberos charlar distendidamente en el vino preparado en su nave, donde también estuvieron acompañados por representantes municipales como fue el caso de José Francisco Hernández, teniendo de alcalde de recursos humanos e innovación tecnológica, o Antonio Pérez, concejal de Obras.
Y evidentemente allí también estaba el jefe de Bomberos, que destacó la importancia de este día para ellos y aseguró que el cuerpo ahora mismo tiene pocas necesidades. «Siempre se puede pedir algo pero de medios estamos bien, bastante bien. Así que creo que pedir se puede pedir pero en los tiempos que corren tampoco mucho».
Junto con el realismo que se transmite en sus palabras también tuvo tiempo para el recuerdo, para las mejoras que han surgido desde que él ejerce en Ávila, 23 años atrás.
En aquel momento en el cuerpo de Ávila tenían «un camión y medio, podíamos decir, y 18 bomberos». Ahora, continuó Delgado, «tenemos doce vehículos, un parque como Dios manda, que antes no teníamos ni parque, y tenemos 50 bomberos».
El representante de los Bomberos de Ávila también comentó que para la población que hay actualmente, y teniendo en cuenta que el número de efectivos se determina en función de los servicios que hacen y la población, «faltaría un poquito de personal porque hay una directriz del Ministerio del Interior que dice que tiene que haber un bombero por cada 10.000 habitantes, nosotros estaríamos en 60 bomberos». Pero no considera que esto sea un problema y señala que «tendríamos que tener dos dotaciones o una dotación y medio. Serían unos 9 bomberos por turno, que serían 54 bomberos, pero estamos bien». En cuanto a los vehículos, señala que ya se están preparando para amortizar coches, aunque ahora «va a venir un vehículo de 600.000 euros».