La Asociación Amigos del Románico, que agrupa a más de 700 profesionales y aficionados del arte de toda España, celebrará mañana un recorrido cultural por la ciudad de Ávila que tiene como objetivo «poner en valor y dar a conocer a nivel nacional» el singular y magnífico románico que atesora la capital abulense.
El recorrido comenzará a las 10,30 horas en la iglesia de San Pedro, templo en el que ejercerá como guía su sacristán. Una hora después, a las 11,30, está proyectada una visita con charla incluida a la basílica de San Vicente, templo considerado un paradigma del románico español junto a otros tan significativos como la catedral de Santiago de Compostela o San Martín de Frómista.
Tras un descanso para reponer fuerzas, el siguiente destino será la pequeña pero hermosa iglesia de San Esteban, cuya visita comenzará a las 16,00 horas. La jornada finalizará con la visita a la ermita de San Segundo, perfecto ejemplo del primer románico castellano que se conocerá a las 17,00 horas, y un recorrido por el adarve de la Muralla, paseo que servirá para poner colofón al recorrido cultural.
Promoción abulense. Esta jornada forma parte de una campaña a través de la cual Amigos del Románico tratará de dar a conocer el románico abulense, tanto a nivel nacional como europeo; a la visita de mañana le seguirán otras iniciativas, como publicaciones en Románico, revista especializada que se distribuye en bibliotecas, museos, tiendas especializadas y a través de suscripciones en toda España y parte de Europa.
La primera de esas publicaciones, que verá la luz en el mes de junio, es un artículo sobre la iglesia de San Isidoro, que actualmente se encuentra en el Parque de Retiro de Madrid, escrito por Francisco Javier de la Fuente, miembro de la junta directiva de la Asociación y experto en la historia de Ávila, en general, y de esta iglesia en particular. La segunda publicación, que saldrá de imprenta en diciembre, es una investigación sobre la basílica de San Vicente, a través de la cual profundiza en el sentido simbólico de este magnífico templo cuyas raíces se hunden en la época tardorromana; su autor es Mario Agudo, también miembro de la junta directiva de Amigos del Románico.