Familiares, amigos y vecinos acompañan al hostelero desde primera hora de la mañana hasta la madrugada.
Yo solo quiero que hablen conmigo, con buena voluntad de todos en diez minutos estoy seguro que se arreglaría» aseguraba Rafael Rosillo encadenado a su furgoneta horas antes de que un técnico acudiera a ver el desarrollo de la obra y ordenara que se paralizaran los trabajos, Este hostelero de El Raso, anejo de Candeleda, tomó la determinación de encadenarse a una excavadora el jueves por la tarde para paralizar las obras de los Planes Provinciales de mejora de la calle Castro Celta hacia la subida al camino de acceso al Castro Celta de El Raso, mediante la preparación de unas aceras y mejora del firme por destruir uno de los dos accesos de su restaurante, se encuentra en una ladera de unos 8 metros de altura «y eso no es lo peor, con lo que proponen hacer la obra quedaría a menos de un metro del muro del restaurante y peligra la pared y la infraestructura, por ser tierra falsa, cuando llueve es escurridiza como el sebo» apuntó.
Tras varias horas encadenado a la excavadora decidió atarse a su furgoneta «para no molestar más al conductor, que no tenía culpa de nada» donde ha permanecido atado durante toda la noche y toda la mañana de ayer, hasta la citada visita del técnico que consideró que las obras que se estaban realizando no eran las que se habían aprobado.
Mientras ha estado acompañado de familiares, amigos y vecinos que han estado con él casi ininterrumpidamente; su hijo incluso ha dormido en el coche, junto a la furgoneta, «para acompañarle en este duro momento».
Rosillo ya denunció la obra a la Guardia Civil el pasado jueves 12 «vinieron y se paralizó la obra en ese momento, y pensé que habría una suspensión cautelar, pero volvieron». El martes de esta semana presentó un escrito en el Ayuntamiento y ya fue, tras el destrozo del acceso cuando optó por esta drástica decisión. «Con este corte dificulta enormemente el paso a mis clientes pues esa rampa se usa para que los coches puedan bajar pues aquí apenas se puede dar la vuelta, me preocupa especialmente por los clientes que tengo minusválidos».
El alcalde de Candeleda, Miguel Hernández se reunió con el diputado de área ayer a última hora de la mañana y reconoció que «se ha ordenado la paralización» ya que «falta que aportemos el lunes el informe del técnico en el que se avala y justifica la decisión de por qué se hace la rotonda» por lo que «hasta que Diputación de el visto bueno al proyecto modificado que se ha presentado no continuarán las obras».
En relación al acto de encadenamiento que llevó a cabo Rafael consideró que sabe dónde tengo el despacho, tiene que ir a verme a mí si tiene algún problema y ni me ha llamado». También considera que antes de acudir a una medida como esta primero tenía que haberse sentado conmigo» y admitió que «sí hay en el registro del Ayuntamiento un documento firmado por su hijo, el titular del restaurante, diciendo que no cree las obras convenientes y solicita que se paralicen».
En ambos casos hablan de motivos políticos, Rosillo cree que el cambio de proyecto se debe a que vota al PP y Hernández que el motivo de encadenarse se debe a que es militante de dicha formación política.
!Viva las cadenas! Parece que en los pueblos de nuestro Valle nadie es capaz de ponerse de acuerdo con nadie. No hay noticia de ningún hecho revindicativo que no esté respaldado por unas siglas de partido político. No importa si se tiene razón o no, la cuestión siempre es si este es de los nuestros. Al enemigo ni agua. Mientras tanto se nos va quedando la decencia y el sentido común en el baúl de los recuerdos. Si el Sr. Rafael se siente perjudicado por la construcción de la rotonda, que hable con los responsables (aunque sean de otra ideología), si no le hacen caso, que defienda lo suyo con todos los medios a su alcance, y si continuan sin hacerle caso que se encadene, aunque es lamentable tener que llegar a una situación así. La razón y el sentido común, por parte de todos, siempre tienen que prevalecer sobre las enconadas ideologías. Saludos. Jesús García
Además, lo último de la directora Icíar Bollaín y todos los detalles de la cisis de Spanair