Un pacto por la Sanidad y los Servicios Sociales con las comunidades, la libre elección de médico, un plan personalizado contra la violencia de género y una tarjeta válida para todo el Sistema Nacional de Salud son algunas de las propuestas que presentó ayer la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato. Entre las medidas también destaca el encargo de un informe médico-científico para dar a conocer los efectos que puede causar la píldora del día después en las mujeres que la consuman, a fin de decidir si se continúa financiando o no esta este tipo de tratamiento.
La titular de Sanidad anunció, en su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados, la creación de «un Plan Personalizado contra la Violencia de Género» para «proteger a las mujeres víctimas y a sus hijos menores de manera individualizada». Según apuntó, el objetivo es «lograr una mayor cercanía», así como una mayor eficacia y coordinación de los recursos en materia de sensibilización social, prevención, gestión del riesgo y asistencia de las perjudicadas que den el paso para salir de esa situación. «La primera tarea del Ministerio será la de estar permanentemente vigilante en relación a la violencia machista, el más cruel exponente de la falta de igualdad en una sociedad», subrayó la titular ministerial.
Respecto al mantenimiento de la financiación de la conocida como píldora del día después, la ministra avanzó que su departamento ha encargado un informe sobre la situación regulatoria de dicha pastilla en Europa y para conocer los efectos que puede causar en las mujeres que la consuman, especialmente en las más jóvenes.
Además, el Gobierno estudia la posibilidad de solicitar receta médica para poder dispensarla, tal y como ya sucediese antes de septiembre del año 2009.
En este sentido, la regidora popular se mostró preocupada por los efectos de este medicamento en adolescentes que «todavía están en edad de desarrollo», a quienes «una píldora de estas características puede causarle problemas», afirmó la política madrileña.
una única tarjeta. La ministra de Sanidad defendió en su comparecencia la «libre elección» de centro médico, facultativo, enfermero o pediatra en España, y anunció que ofrecerá a las comunidades un pacto por la Sanidad y los Servicios Sociales para garantizar una atención sanitaria «pública, gratuita y universal» para todos los ciudadanos.
Ante la Comisión, la nueva titular del ramo también adelantó que quiere crear una cartera de servicios básicos y un calendario de vacunación común para la totalidad de las regiones, así como una tarjeta sanitaria «válida para el conjunto del Sistema Nacional de Salud».
«Los ciudadanos tenemos el mismo derecho a acceder en condiciones de igualdad a una atención sanitaria de calidad, sea cual sea nuestro estado de salud y nuestro lugar de residencia», aseguró.
En esta materia, la ministra insistió en que sus políticas irán encaminadas a situar «al ciudadano en el centro del sistema» y, al mismo tiempo, conseguir que éste «participe cada vez más en las decisiones en estos asuntos». «La cobertura es lo primero, sin salud no se va a ninguna parte», reconoció Mato, que se mostró dispuesta a «modernizar e innovar la red público», concluyó.