Una mujer ha muerto y otras 104 personas de las comarcas de Girona han resultado intoxicadas por inhalación de monóxido de carbono, la gran mayoría de carácter leve, al utilizar generadores domésticos o braseros en mal estado o instalados de una manera deficiente para tener luz y calentar sus viviendas
El Departamento de Salud confirmó ayer que desde el pasado lunes, cuando cayó la nevada histórica que dejó sin luz a más de 220.000 abonados y colapsó las comarcas de Gerona, los servicios médicos han tenido que atender a un centenar de personas, tres de las cuales continúan ingresadas en el Hospital de Palamós, con pronóstico reservado.
El caso más grave fue el de una mujer de 41 años, que fallecióel miércoles a última hora de la tarde en su casa de Ultramort (Girona) debido a una intoxicación causada por el humo desprendido por un generador eléctrico, que también afectó a sus padres, de unos 70 años, que se encontraban en el mismo domicilio y que están hospitalizados en estado grave.
De los más de 100 casos de intoxicados, la mayoría en las comarcas del Baix Empordà y La Selva, solo seis personas tuvieron que ser tratadas en la cámara hiperbárica del Hospital de Palamós.
El Departamento de Salud emitió un comunicado en el que aconsejaba a la población que utilice aparatos o braseros para calentar las viviendas, que procure en todo momento asegurar la ventilación y que, en el caso de los generadores domésticos, los instale en lugares exteriores.
Por otra parte, el director general de Protección Civil, Josep María Mora, lamentó que no se haya obtenido de Fecsa-Endesa la información necesaria sobre sus previsiones, e incluso apuntó que varios Ayuntamientos de la comarca están convencidos de que la cifra de abonados sin luz es superior a la que admite la compañía, que la sitúa en 20.000 suscritos, por lo que señaló que podrían tratarse de más de 30.000.