La "Alianza por la Unidad del campo" constituida por los sindicatos agrarios UPA y COAG han convocado a todos los agricultores y ganaderos a la movilización que se desarrollará el próximo 8 de febrero en Valladolid ante la «nefasta política medioambiental de la Junta de Castilla y León, que está poniendo al límite a muchas explotaciones ganaderas de la provincia». Así lo han afirmado los responsables de estas organizaciones, Ignacio Senovilla y Ángel Rodríguez durante una convocatoria de prensa en la que ha dado cuenta de los datos de pérdidas debido a los ataques de lobos en la provincia durante 2011. De tal manera, según han contabilizado estas organizaciones, el número de ataques ha ascendido a 138, con 276 animales muertos y, aproximadamente, 165.600 euros de pérdidas, «sin tener en cuenta el lucro cesante que origina un ataque de los cánidos».
En este sentido, Senovilla ha afirmado que «después de haber esperado un tiempo prudencial tras las elecciones autonómicas, en cuya campaña el presidente se comprometió a pagar los daños a a los ganaderos derivados de los ataques de lobos; creemos que esto es una tomadura de pelo», haciendo referencia a los nuevos seguros. Así pues, «cansados de este problema», UPA y COAG han convocado la mencionada movilización que se desarrollará en Valladolid, finalizando en recorrido en la Consejería de Fomento y Medio Ambiente y a la que esperan que acudan, al menos medio millas de ganaderos y agricultores abulenses. Consideran que el incremento de ataques de lobos se debe a que cada vez hay más lobos, considerando que, si en 2011, la Junta contabilizó unos 70 lobos reconocidos, «en el momento actual, el número de ejemplares en este momento se desconoce». También han criticado los daños que origina otro tipo de fauna salvaje «que están transmitiendo la brucelosis a los animales domésticos abulenses». Se referían los responsables agrarios a los jabalíes, los corzos e, incluso, la cabra montés. De otro modo, según UPA y COAG, «no se entiende este repunte de la enfermedad», que obliga a sacrificar a las cabezas de ganado de la explotación en la que se haya detectado un brote de brucelosis. Y es que, para los representantes sindicales convocantes, «la existencia del lobo es incompatible con la ganadería extensiva»
Junto a los representantes de los sindicatos se encontraba Pedro San Segundo, un ganadero de Navalacruz que mostró su indignación ante la situación que sufren los ganaderos abulenses debido a los ataques de lobos que, en su caso, han acabado con la vida de cinco reses, a lo que se suman 11 mordidas y muchas que después han abortado. Según San Segundo, las pérdidas son incalculables, pero el daño moral, aún más, puesto que el sufrimiento de los animales domésticos que sufren un ataque «es grandísimo, algo que también deberían tener en cuenta los ecologístas que defienden al lobo, un animal que causa daños mientras que los animales domésticos atacados solo hacen un bien».