Ávila cerró 2011 como primer destino español de turismo rural, con un total de 122.463 viajeros que pernoctaron en alguna de los 735 alojamientos rurales existentes en la provincia, es decir, 10.567 más que el año anterior (un 9,4 por ciento de incremento). Según los datos de ocupación ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística, de esos más de 122.000 turistas contabilizados, 116.636 son residentes en España y 5.827 en el extranjero. Eso sí, la estancia media de cada una de esas personas descendió respecto a 2010 hasta los 2,37 días, con lo que las pernoctaciones totales se mantuvieron prácticamente como hace dos años, con un ligero aumento del 0,37 por ciento (1.059 más).
Así, a lo largo de 2011 se registraron un total de 289.724 pernoctaciones, únicamente superadas por las 363.291 contabilizadas en Gerona, donde la estancia media supera los tres días. De esas pernoctaciones en Ávila, 295.468 correspondieron a personas procedentes de diferentes puntos de España y sólo 15.038 fueron de residentes en el extranjero.
Precisamente fueron Gerona y Cáceres las únicas, junto a Ávila, que a lo largo del año pasado superaron los 100.000 viajeros, pero en se quedaron por detrás de la provincia abulense.
A nivel regional, entre las quince provincias españolas que mayor volumen de turistas movieroncomo destinos rurales figuran, además de Ávila que ocupa el primer puesto en número de viajeros, Segovia, con 99.660 turistas; León, con 90.018; Burgos, con 72.087; Salamanca, con 62.275 y Soria, con 61.534.
De esta forma, también Castilla y León en su conjunto cerró el pasado año como la gran potencia española en materia de turismo rural, con números muy superiores al resto de destinos. Y es que en esta Comunidad se alojaron en establecimientos rurales a lo largo de 2011 un total de 626.829 viajeros, el doble que en Cataluña que ocupa el segundo lugar.