La Laguna de El Oso, un espacio singular que ofrece un hábitat natural a centenares de aves acuáticas y a otras como las rapaces que acuden a encontrar sustento en esta zona, se ha convertido en un asunto polémico a raíz, precisamente de la publicación en este periódico de un reportaje sobre la belleza de esta laguna esteparia que contempla ciclos de inundación (otoño, invierno y parte de la primavera) con otros de casi sequía, que coinciden con los meses veraniegos.
Y es que, la alcaldesa de San Pascual, María Antonia Díaz, un pueblo limítrofe con El Oso y que se beneficiaba hace unos años de este embalsamiento natural de agua; ha afirmado a esta redacción que «por décadas, regaba los prados de el Oso y después seguía su curso hasta los de San Pascual». Según la regidora de San Pascual, «hace mas de cuatro años que ese agua no nos llega, ya que no sabemos quien ni cuando se levanto un dique que embalsa más el agua de la Laguna e impide que el agua siga su curso como hacía antiguamente». Según Díaz, con esta manera de proceder «se han cargando las pocas explotaciones de ganado vacuno y ovino que pastaban en dichos prados, uno de los recursos principales del Ayuntamiento de San Pascual».
En este sentido, la alcaldesa ha afirmado que hace un año, «cuando los ganaderos de mi pueblo se me quejaron, me dijeron que no arrendarían mas los prados del pueblo, por que no se regaban». Entonces, se puso en contacto con el alcalde actual de El Oso, Félix Gil, quien, según María Antonia Díaz, «dio prioridad a que su laguna se llene más antes de que el agua siga su curso». A estas declaraciones, la regidora de San Pascual ha añadido que «yo no digo que no haya que respetar la naturaleza, me creo tan ecologista como el primero, pero considero que no por favorecer a unos haya que perjudicar a otros», expresando también en sus declaraciones que «creo en el desarrollo sostenible debe ser para todos».
En este sentido, el alcalde de El Oso ha asegurado a esta redacción que, con el anterior alcalde, hace algo más de cuatro años, «la alcaldesa de San Pascual llegó a un acuerdo verbal para que los vecinos de esta localidad abrieran la Laguna y dejaran marchar el agua» a lo que ha añadido que «en la primavera vaciaban la Laguna y eso no lo vamos a permitir». De tal manera, desde entonces no se lleva a cabo esta práctica. Cabe añadir que en la actualidad no existe ninguna normativa que regule la laguna por lo que el Consistorio de El Oso está pidiendo tanto a la Confederación Hidrográfica del Duero como a la Junta de Castilla y León que realicen un estudio de la cuenca de la Laguna.