Ellos siempre están ahí, cuando se les necesita. Y aunque lo ideal es que los miembros de Protección Civil no intervengan nunca, deben estar preparados para hacerlo en cualquier situación. Por eso, la gran familia de Protección Civil del Tiétar se unió ayer para acompañar al equipo de Piedralaves, que junto a los miembros de la Asociación ARPA (Apoyo y Rescate de Ávila) llevó a cabo un ejercicio práctico de rescate.
«No es un simulacro, es un ejercicio, ya que no lo hemos hecho con tiempos reales», aclaraba a Diario de Ávila Juan Manuel Sánchez, jefe de la agrupación de Piedralaves. Pero con tiempos reales o sin ellos, lo cierto es que el desarrollo del ejercicio dejó imágenes espectaculares. No en vano se trataba de intervenir en una casa de tres alturas incendiada.
El ejercicio arrancó con la entrada de los miembros de Protección Civil en la vivienda, que en un primer momento tuvieron que atender a una primera víctima, en la planta baja. Fue ésta la que les habló de una segunda persona en la planta superior. Pero al ir a rescatarla, los participantes "sufrieron" una explosión que supuestamente derribó las escaleras de acceso, por lo que la evacuación de la segunda víctima hubo de hacerse mediante lo que se conoce como rescate de visagra. «Se trata de atar la parte delantera de la camilla a la escalera e ir bajando la escalera», explicaba Sánchez, que insistía en la importancia de estos ejercicios con el fin de «poder estar preparados para un primer ataque».
El ejercicio concluyó con otra evacuación figurada, en este caso , en un vehículo de intervención de emergencia, preparado con una autobomba.