Las tormentas registradas ayer en numerosos puntos de la provincia provocaron siete incendios que se saldaron sin graves consecuencias. El más importante se registró pasadas las 6,30 horas de la mañana en el término municipal de La Adrada, en la zona alta de la sierra. El mismo se inició debido a un rayo y en las tareas de extinción participaron un helicóptero, una brigada helitransportada, una cuadrilla de tierra y dos agentes medioambientales. Francisco de Pedraza, alcalde de La Adrada, destacó que afortunadamente las llamas sólo afectaron a un zona de piornos y que gracias a la lluvia de la propia tormenta el incendio se controló en un par de horas. «Es el segundo fuego que provocan las tormentas en los últimos días, pero lo realmente importante es que hemos pasado un verano muy tranquilo y sin incendios provocados, que realmente son los graves en nuestra comarca. Además, el agua de estas tormentas ayudará a refrescar el monte y alejará la posibilidad de que se registren otros incendios», explicó el alcalde de la localidad tietarense, a la vez que matizó que la tormenta no provocó ningún otro daño.
El segundo incendio, también provocado por un rayo, se produjo a las 7,40 horas en el término de San Juan de Gredos, mientras que una hora más tarde, según informa la Junta, se inició otro en Narros del Castillo. En la extinción de éste trabajaron una autobomba y un agente medioambiental.
Otros incendios fueron provocados por rayos en la jornada de ayer en los términos municipales de El Barraco, Hernansancho, Solosancho y Tiñosillos. En todos ellos la intervención de los equipos de extinción y la propia lluvia de las tormentas hizo que la extensión fuera mínima.
La provincia de Ávila estaba ayer en alerta por el riego de tormentas y fuertes precipitaciones de agua, alerta que se desactiva para hoy.