Los propietarios de las casas de turismo rural de la provincia han confirmado que el mes de julio es de los mejores del año para ejercer su actividad, pero este 2010 no va a pasar a la historia precisamente por la buena marcha del negocio.
Y es que si bien es cierto que el número de viajeros que se ha quedado pernoctando en nuestras fronteras es mayor que el mes de junio pasado, también lo es que los datos son bastante peores que hace un año: con casi un 8% menos de viajeros y un 13%, de pernoctaciones. Las cifras al respecto no engañan ya que en 2009 hubo casi 1.000 viajeros más, 12.301 por los actuales 11.334; lo que se traduce en que ahora las pernoctaciones pasan por muy poco las 30.000 y el año pasado eran más de 34.500.
Respecto a junio pasado hay que tener en cuenta que en julio han sido casi 2.000 viajeros más que entonces y las pernoctaciones se han incrementado en más de 12.000 al subir sobre todo la estancia media que ha pasado de 1,89 días a los 2,66.
De un tiempo a esta parte hay que tener muy en cuenta el hecho de que son muchos los que han apostado en Ávila por el turismo rural como bien demuestran las 746 casas que están prestando este servicio ofertando cerca de 5.700 plazas; ahora bien, son muchos más que hace un año los que deben repartirse un pastel que no está precisamente pasando por buenos momentos económicamente hablando.
Vistos estos datos y que el grado de ocupación ha bajado considerablemente -menos viajeros para más plazas-en estos establecimientos se entiende que, pese a que ahora son más los dedicados a ello, se haya perdido empleo porque no es necesario, al parecer, mantener los casi 1.700 trabajadores de entonces y ahora, se ha retrocedido hasta los 1.386 empleos dedicados a este tipo de turismo.
Aún así, Ávila consigue mantenerse en un cuarto puesto en viajeros y en el quinto, en pernoctaciones. Le superan Asturias, Cantabria Gerona y Huesca en pernoctaciones y las tres primeras también en viajeros.