[...]Hasta 13 personas han sido detenidas durante el mes de agosto por conducir un vehículo a motor, con pérdida de vigencia del permiso de conducir habiéndole retirado la totalidad de los puntos.
El último de estos arrestos se produjo el pasado lunes por la mañana (a las 12 horas) en la A-6, a la altura del kilómetro 117 y en término municipal de Espinosa de los Caballeros. Allí efectivos de la Guardia Civil de Tráfico de Arévalo procedieron a la detención de un varón de 39 años de edad cuyo nombre se corresponde con las iniciales F.C.C., nacido en Madrid y con domicilio en Illescas (Toledo). Se le acusa de un delito contra la seguridad vial.
Ese día, el pasado lunes fue, en cualquier caso, un tanto especial en lo que a detenciones se refiere pues ya antes, en torno a las 11,30 horas, miembros del Instituto Armado del municipio de Candeleda, según una nota de prensa, detuvieron a J.L.S.S., de 31 años de edad, nacido en Talavera de la Reina (Toledo) y con domicilio en Candeleda por un delito de robo con fuerza en las cosas.
Se trata de unos hechos que al parecer ocurrieron diez días atrás en el kilómetro 2,800 de la carretera CL-501 en término de Candeleda. Presuntamente el ahora arrestado había sustraído una maquina desbrozadora y un televisor, que los miembros de la Guardia Civil consiguieron recuperar finalmente para pasar posteriormente a disposición judicial.
Para completar la lista de sucesos ocurridos en la jornada del pasado día 31 de agosto, efectivos del puesto de la Guardia Civil de El Barco de Ávila detuvieron en torno a las 14 horas de la tarde a un varón cuyo nombre se corresponde con las iniciales F.J.J., de 20 años de edad y vecino de Salamanca, en el mercadillo de la localidad barcense.
Al detenido se le imputa un delito contra la propiedad intelectual puesto que al parecer fue sorprendido, tal y como explica la Guardia Civil en nota de prensa, en un puesto de venta ambulante vendiendo diversas prendas de otras tantas marcas comerciales de «dudosa autenticidad, dependiendo del posterior peritaje.
Así pues los miembros del Instituto Armado se incautaron de un total de seis polos de la marca Ralph Laurem y 26, de la marca Lacoste, que fueron puestos a disposición judicial.