Indignación. Así se resume el sentir de los vecinos de Casavieja, que ayer vieron como una feria referente en el mundo del toro, como la de San Bartolomé, se suspendía debido a cuestiones burocráticas. Y es que la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León se vio obligada a desautorizar la celebración de esta feria debido a que, como apuntaron desde el Gobierno regional, la Comisión de Seguimiento del Convenio Nacional Taurino no dio el visado a la empresa organizadora, Organizaciones y Eventos Castilla S.L., para los contratos de los novilleros.
A primera hora de la mañana de ayer, todo parecía que podría solucionarse o al menos así lo creía la empresa promotora de la feria, pero la notificación por parte de la Comisión de Seguimiento del Convenio Nacional Taurino, denegando el visado de los contratos de los novilleros dio al traste con las ilusiones de los casavejanos, muchos de los cuales fueron acercándose a lo largo de la mañana a comprar sus entradas para un festejo, el primero de la feria, que tenía como cartel a Gómez del Pilar, Emilio Huertas y Joaquín Agudo, con novillos de la ganadería de Tomás Frías, de Villamanrique (Ciudad Real), pero vieron como después se les devolvía el dinero ante el anuncio de suspensión.
El alcalde de Casavieja, Tomás del Castillo, comentó a este periódico que recibió sobre las 11,30 horas una llamada de la Delegación Territorial de la Junta en la que le comunicaron que el festejo se podría celebrar, pero unos minutos más tarde, una nueva llamada del Gobierno regional desautorizaba su celebración, debido a la negativa de la Comisión de Seguimiento del Convenio Nacional Taurino a dar el visado.
Desde la empresa promotora calificaron esta decisión como «una golfada de primera magnitud» y anunciaron su intención de presentar una denuncia contra la Delegación Territorial de la Junta en Ávila por desautorizar la celebración de estos festejos taurinos. «Desconocemos el motivo por el que la Comisión de Seguimiento del Convenio Nacional Taurino nos ha denegado el visado, pues la empresa está cubierta y no debe ningún dinero a nadie», aseguraron los promotores de la feria.
Mientras tanto, los tres novilleros y sus cuadrillas, que ya se encontraban en Casavieja a la espera de una solución, vieron con frustración cómo se quedaban sin torear.
Manifestación
A las seis y cuarto de la tarde y convocados por las peñas de las fiestas de San Bartolomé, más de un millar de personas se concentraron en torno a la plaza de toros para protestar por la suspensión de la feria de novilladas y desde allí se dirigieron hasta el Ayuntamiento, donde pidieron la dimisión del alcalde de Casavieja, porque entienden que «ha engañado al pueblo», aseguraron varios manifestantes.
Y es que, según explicaron estas personas, «ya el lunes por la tarde el alcalde sabía que la Comisión no iba a conceder el visado y aún así, tras la misa autorizó que comenzasen a venderse las entradas».