El número de visitantes de los castros de la provincia se ha incrementado en los últimos 10 años más de un 50 por ciento, llegando hasta el 75 por ciento en algunos casos, como es el del castro de Las Cogotas. Este incremento coincide con el desarrollo de actuaciones de consolidación y recuperación por parte de las administraciones provincial y autonómica. Según la información facilitada por la Junta de Castilla y León, el de El Freillo es el castro más visitado de los cuatro más importantes de la provincia: castro de la Mesa de Miranda (Chamartín), castro de Ulaca (Solosancho), castro de las Cogotas (Cardeñosa) y el mencionado de El Freillo (El Raso, Candeleda). De tal manera, teniendo en cuenta la cuantificación de visitantes realizada por los guardas de cada uno de los cuatro castros mencionados correspondientes a 2009, un total de 1.796 personas pasaron por el castro de la Mesa de Miranda en Chamartín, 1.952 visitantes conocieron el castro de Las Cogotas, en Cardeñosa, 4.815 se acercaron hasta el castro de Ulaca, en Solosancho y 14.290 personas visitaron el castro de El Freillo (Candeleda), «cifras que deben incrementarse en un 40 por ciento ya que muchos visitantes no han sido registrados por por los vigilantes», asegura Alejandro Núñez, jefe del Servicio Territorial de Cultura. A este respecto, «existe un liderazgo en las inversiones que se han realizado por parte de la Diputación». Tal es así que, además del proyecto Interreg IIIA "Castros verracos", que contempla la creación de una ruta de castros y verracos en la frontera hispanolusa, con un presupuesto total de casi dos millones y medio de euros de los cuales, estarían destinados a Ávila 1,3 millones; algunos de los proyectos en ejecución se sitúan en la sierra de Ávila, cerca del castro de Chamartín, donde se han puesto en valor el yacimiento arqueológico de Las Henrrenes de San Cristóbal (Cillán) y la necrópolis rupestre de La Coba, en San Juan del Olmo, proyecto ejecutado por la Diputación provincial con el asesoramiento de la Junta. «Lo que pretendemos también con estas actuaciones es que la gente disfrute de esta zona de Ávila». También en el castro del Freillo (El Raso) se ha recuperado una majada de pastores cabreros, cuyos trabajos han concluido a falta de la señalización.