Han pasado más de ocho meses desde que el Valle del Tiétar sufriera uno de los incendios más devastadores de los últimos años. Un tiempo en el que la propia naturaleza y la ayuda humana han hecho que el monte poco a poco vaya recuperando esos tonos verdes que siempre caracterizaron a esta zona de la provincia. Pero en la retina de cientos de personas siguen aquellas escenas de miedo y tensión vividas el pasado verano y los niños no fueron ajenos a ellas.
Por ello muchos de esos pequeños que tuvieron que abandonar sus casas durante los últimos días de junio en pueblos como Cuevas del Valle o Mombeltrán, ayer quisieron poner su granito de arena para que, como decía Daniel Prieto, alumno del CRA El Barranco, «todo vuelva a ser más bonito».
Así, de la mano de la Diputación Provincial, más de 300 niños de los CRA El Valle, El Barranco y Camilo José Cela y de los colegios Zorrilla Monroy y Divina Pastora de Arenas de San Pedro se dieron cita ayer para celebrar el Día del Árbol con una misión clara, repoblar con nuevos ejemplares de árboles autóctonos y semillas una de las zonas afectadas por el incendio, la conocida como La Centenera, situada entre el puerto del Pico y El Arenal.
A primera hora, todos ellos fueron recibidos en la plaza de la Constitución de Cuevas del Valle por el presidente de la Diputación, Agustín González, y por varios diputados provinciales, momento tras el cual se dirigieron junto a sus profesores y padres en autocares hacia la zona elegida para la repoblación.
Una vez allí y tras un tentempié, los niños, ataviados con camisetas, gorras y mochilas regaladas por la Diputación, iniciaron la siembra de semillas de roble, cerezo enebro, castaño, acebo o pino, entre otras especies, ayudados de cucharas. Una labor que, como apuntó uno de sus profesores, Emiliano Rivero, del CRA El Valle, es el complemento a la labor de sensibilización que durante el año realizan en las aulas. Además, en este caso se suma el hecho de que estos escolares «vivieron el fuego directamente y con esta actividad, de alguna manera están regenerando aquello que se perdió», comentó el profesor.