La AV-900, que transcurre sobre un inmenso roquedal, al inicio de las obras.
Las obras que culminarán la remodelación y mejora de la carretera del puerto de Navalmoral, AV-900, comienzan a ver el final del túnel. Sólo quedaba por adecentar un tramo de 17,5 kilómetros entre Riofrío y Navalmoral de la Sierra y éste estará abierto al tráfico «en el momento que sea seguro para la circulación, aunque las obras no estén acabadas del todo». Son palabras del jefe del servicio territorial de Fomento de la Junta, Luis Enrique Ortega, quien adelantaba que esa apertura será en el último trimestre del presente año, por lo que los plazos se mantienen tal y como estaban ya que las obras van a buen ritmo. Ha costado, y mucho, tanto dinero como tiempo. Las obras se han hecho repartidas en tres tramos: hace alrededor de cinco años se realizó la obra entre Navalmoral y Burgohondo; y hace dos años culminó la Ávila-Riofrío. Ahora sólo resta el tramo que va de Riofrío a Navalmoral, tan sólo 17,5 kilómetros y 3,6 millones separan pues esta obra de su finalización total.
En él llevan trabajando desde principios del mes de marzo del pasado año con una finalidad clara: mejorar la seguridad vial con más anchura (más de 7 metros, con tres de calzada a uno y otro lado, medio metro de arcén a cada lado y bermas de 25 centímetros para la señalización), mejores curvas y más protección, incluyendo para los motoristas, además se modernizará la señalización, pero eso será más tarde.
el tiempo, clave. De momento las voladuras y movimientos de tierras, lo más complejo a la hora de acometer los trabajos, ya se ha hecho y «en unos 15 días comenzará la construcción de la explanada, con zahorras artificiales que se fabricarán en la misma carretera y con los materiales de la propia obra», añadía Ortega.
Claro que ahí sí que dependen del tiempo, de que no haya una humedad que no sea la adecuada pues es una fase delicada.
El trazado, una vez culminada la obra, será más o menos de la misma longitud, claro que se podrá circular a más velocidad, a 80 ó 90 kilómetros, por hora en casi todo el tramo. Se trata de una obra compleja, en cualquier caso, por el tipo de carretera que es, de montaña y con enorme presencia de piedra en toda la zona por la que transcurre.
De momento, y hasta que esta vía se abra al tráfico, los conductores podrán usar el itinerario alternativo que es de Navalmoral a El Barraco por la AV-905 y a partir de ahí hasta Ávila por la N-403 o viceversa si el camino es al contrario.