Concluye el verano, al menos el verano en su dimensión más turística, y con este final se clausuran también algunas de las iniciativas que el Ayuntamiento de Ávila pone en marcha de cara a complementar la oferta que reciben los visitantes. Una de las más exitosas y de las que cuenta con mayor grado de consolidación es la de las visitas teatralizadas, que según ha informado el propio consistorio abulense han registrado 3.000 visitantes, batiendo récords. Tal ha sido la aceptación de esta propuesta que hasta ha habido "lista de espera", algo inédito y que corrobora la importancia de dar con fórmulas novedosas que aporten singularidad y valor añadido a la oferta turística. En próximas ediciones podrían ampliarse los días y las sesiones con el fin de que nadie se quede con las ganas de disfrutar de una manera diferente de acercarse a la Muralla, el principal monumento de Ávila. A traves de estas visitas teatralizadas, los turistas, buena parte de ellos de otras comunidades autónomas españolas, han asistido a representaciones pensadas para el gran público, en las que se conjugan el rigor histórico, la leyenda y el humor. La idea se ha desmostrado que es buena y en esa línea es en la que debe trabajarse pues, querámoslo o no, el sector turístico es hoy por hoy uno de los pilares de la economía abulense y, además, lo será durante bastante tiempo. La cercanía con la capital de España y la interacción con aquellos eventos multitudinarios que la metrópoli alberga han sido, son y serán siempre oportunidades para Ávila. Por esta razón, desde ayer y hasta el próximo domingo, la ciudad amurallada vuelve a tener en su popular Mercado Medieval otra excelente oportunidad para desplegar su potencialidad en el ámbito de un sector que se mantiene en pie a pesar de la crisis. El Mercado no es ni debe ser un mercado cualquiera y cada año debe reiventarse.