HACE unos días que la Asociación de Periodistas de Ávila renovó sus cargos directivos. Comienza así una nueva etapa para este colectivo profesional al frente de la cual se halla a partir de ahora Estela Carretero García, periodista de Diario de Ávila, nacida en Madrid hace ahora 34 años, aunque residente en Ávila desde que tenía ocho.
Este periódico ha querido conocer como afronta la nueva presidenta de la Asociación de Periodistas de Ávila estos tiempos difíciles, aunque cargados de retos.
¿Cómo se plantea esta etapa desde la presidencia de la Asociación de Periodistas de Ávila?
Me lo planteo como un reto y también como una gran responsabilidad. Ésta es una asociación con más de 50 años de historia por la que han pasado muchos periodistas. Quizás en los últimos años, la asociación no ha gozado del reconocimiento que se merece aunque también puede ser que desde este seno no se haya sabido transmitir la idea de que es una asociación abierta a todos los profesionales del sector y que lucha por defender los intereses de este sector y por ser el punto de encuentro de quienes nos dedicamos a esta profesión.
Una profesión muy peculiar y poco corporativista, parece, ¿no cree?
Sí. Es una profesión complicada y más últimamente porque está sufriendo de forma especial los efectos de la crisis. Los periodistas nos vemos muchas veces indefensos. Somos los portavoces de otros colectivos profesionales pero no nos sentimos arropados ni defendidos por la sociedad, en general. Tenemos una serie de peculiaridades laborales: horarios, a veces, infinitos, sueldos bajos y poca unidad. Estamos muy poco valorados. No somos corporativos. Es una especie de "sálvese quien pueda" que puede estar motivado por la presión y el estrés diario.
Sin embargo, la responsabilidad social del periodista es grande. Efectivamente. Nosotros somos los responsables de los que contamos y en muchas ocasiones tenemos que buscar fuentes debajo de las piedras, encontrando muchos obstáculos, poniéndonos en riesgo. Tampoco es fácil desconectar del trabajo en esta profesión. Nada de esto está valorado.
¿Tiene, entonces, la asociación una parte reivindicativa importante?
Sí, aunque para defender nuestros derechos como trabajadores y evitar la precariedad laboral están los sindicatos. Nosotros, como agrupación profesional, lo que debemos hacer es ser críticos, denunciar y crear conciencia social de que lo que nos sucede.
¿Cuáles son las reivindicaciones imprescindibles que se ha planteado en esta nueva etapa desde presidencia de la asociación?
Más que una reivindicación, es una necesidad. Hay que estar unidos, que se nos oiga. Somos un colectivo numeroso y tenemos que tener un interlocutor propio ante el resto de la asociación, no podemos dar siempre voz a los demás y nunca a nosotros mismos.
También se plantean desafíos desde la Asociación de Periodistas de Ávila este año, ¿no?
Sí. La asociación de Ávila, junto con el resto de las de la comunidad, lleva mucho tiempo intentando crear un Colegio Profesional de Periodistas a nivel regional. Los pasos han sido muy lentos pero ahora esta posibilidad toma forma y está muy avanzada. Hace muy poco se ha aprobado el anteproyecto de ley que regulará la creación de este colegio. Una vez que se cree el colegio, la Asociación de Periodistas de Ávila, que actualmente la forma un colectivo pequeño, de una veintena de socios, estará incluida y respaldada por el Colegio Profesional de Periodistas, además de seguir vinculada a la Federación de Asociaciones de Periodistas Española (FAPE).
¿Qué actividades se han llevado a cabo desde esta asociación?
Bueno, hemos creado un premio muy prestigioso y consolidado, el Premio Nacional de Narrativa, que cumplió el año pasado su mayoría de edad y para el que hemos contado hasta ahora con el patrocinio de Caja de Ávila y esperamos poder seguir contando con la ayuda económica de esta entidad. También, con el patrocinio de Nissan, hemos impulsado el Premio "Cantos y Santos". El objetivo que persigue este último es, por un lado, reconocer el trabajo que se hace desde las distintas administraciones y asociaciones, personificado en alguien que tiene una relación estrecha con la prensa; para facilitar la tarea de informar a los periodistas, algo que agradecemos mucho. Por otra parte, se daba un "tirón de orejas" a quien no había ayudado a que pudiéramos desarrolla nuestro trabajo. Este premio era votado en el seno de la Asociación de Periodistas de Ávila pero después se abrió el abanico a todos los medios de comunicación de Ávila. Entonces, cayó un poco en el desprestigio porque empezó a ser manipulado y ya no respondía a los objetivos planteados en un principio sino a otros intereses. Este año, volverá a ser la Asociación de Periodistas de Ávila, sus miembros, quienes voten este premio y, además, incorporaremos al premio Cantos un carácter más amable.
¿Cómo definiría el periodismo?
Se habla de una profesión vocacional pero la vocación no tiene por qué nacer en la infancia, a veces, como ocurrió en mi caso, tiene que ver más con la casualidad. Lo que sí es cierto, y en eso creo que coincidimos todos los que nos dedicamos a esto, es que una profesión muy sacrificada pero también muy gratificante por el hecho de poder informar, de ser el vehículo de expresión de muchas personas. Somos las voces autorizadas, y eso hay que defenderlo ahora que las nuevas tecnologías provocan el hecho de que cualquiera, desde un móvil o a través de las redes sociales, se considera en posesión del derecho a "informar".