HACE mucho tiempo que la estación de tren de Sanchidrián dejó de tener actividad para convertirse en una estación de paso sin parada. Lejos quedan los tiempos en los que este lugar fue testigo del ir y venir de multitud de viajeros. Hoy, la estación languidece pero su letargo podría no ser eterno. Al menos esa es la intención del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), que desde hace tiempo ofrece en alquiler la docena de estaciones de tren (incluidos también refugios y apeaderos) sin uso que actualmente existen en la provincia de Ávila.
Se alquila vivienda singular en edificio con gran valor patrimonial. Luminosa, grande, gran salón, varias habitaciones. Razón: Adif. Ese podría ser el anuncio para animar a ocupar estas instalaciones que hoy, desgraciadamente, están abocadas a la ruina.
nuevos usos. Particulares que quieran vivir en una vieja estación, empresas interesadas en montar en estos lugares no faltos de encanto un restaurante o un alojamiento hostelero e, incluso, ayuntamientos que deseen darle nuevos usos a estos espacios hoy sin vida pero antaño centro neurálgico de las comunicaciones del municipio son los potenciales inquilinos a los que dirige su oferta Adif. Al menos esos son los usos que en otras provincias del país se le han dado a otras estaciones en desuso, donde esta iniciativa, aseguran desde la empresa ferroviaria, «ha despertado mucho interés y ha tenido muy buena acogida». De hecho, explican desde ADIF, muchas estaciones de Castilla y León sin tráfico de viajeros están alquiladas, «en muchos casos por particulares, pero también por empresas y administraciones municipales».
Así ocurre en la localidad segoviana de Riaza, donde la vieja estación «ha sido alquilada a la empresa Estaciones con Encanto ó en la burgalesa de Oña, donde el consistorio ha puesto en marcha un centro de turismo rural» y lo mismo podría ocurrir con la docena de inmuebles sin uso que Adif posee en las líneas Ávila-Salamanca y Madrid-Irún/Hendaya, si bien es cierto, reconocen desde la empresa ferroviaria, muchas de ellas «se encuentran demolidas o en estado ruinoso».
La oferta de alquiler de Adif en nuestra provincia cuenta en la línea Ávila-Salamanca con cuatro inmuebles, si bien dos de ellos, los de Monsalupe y Aveinte, son refugios y las estaciones de Muñogrande y Gimialcón-Salvadiós están demolidas. Más atractiva resulta la oferta de estaciones abandonadas que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias posee en la línea Madrid-Irún/Hendaya donde están en alquiler las estaciones de Mingorría, Velayos, Sanchidrián, Adanero-Muñoz y Navalgrande, antigua terminal de viajeros de Herradón de Pinares. También en alquiler están las estaciones de Aduanero, en estado de ruina, la de Pedrosillo, ya demolida, y los refugios de Palacios de Goda y Orbita-Espinosa.
Quizás uno de los motivos por los que las estaciones sin uso de Ávila no han despertado el interés que tienen estas infraestructuras en otros lugares del país, radique en el hecho de que, a diferencia de lo ocurrido en otras provincias, donde en los últimos años han quedado clausuradas líneas férreas, en la abulense no ha sido así y a pesar de que el tráfico de viajeros se ha eliminado en algunas estaciones, el tren sigue pasando.
Con esta medida, explican desde Adif, lo que se pretende es evitar que las estaciones, que no dejan de formar parte de nuestro patrimonio, acaben en estado de ruina y tengan que ser demolidas, algo que, desgraciadamente, «ya ha ocurrido con algunas de las abulenses». A Adif, explican, «le interesa darle nuevos usos a estas estaciones y que alguien las cuide y se ocupe de ellas». De hecho, para facilitar el arrendamiento de estos inmuebles, que recuerdan desde la empresa ferroviaria «no se venden», el precio de los alquileres es mínimo, ya que se puede alquilar una estación «desde apenas 30 euros al mes».
No se trata de hacer negocio con las estaciones porque el objetivo de Adif con esta medida «no es especular» con las mismas, sino que haya alguien que las mantenga, arregle y vigile.