Un gran día para la sociedad abulense en general». De esta forma definió el alcalde, Migel Ángel García Nieto, la jornada de ayer en la que se inauguró la ampliación de la residencia "Casa de la Misericordia". El alcalde asistió a este acto en el que se daba a conocer las nuevas instalaciones de un centro que «es un referente de bienestar», apuntó García Nieto.
El nuevo edificio, que está comunicado con el actual, cuenta con tres plantas y un sótano, y hasta allí se han desplazado todos los servicios generales como calefacción, lavandería, cocina, cámaras, el servicio de extinción de incendios, el comedor o la enfermería, y se ha construido un pequeño tanatorio. La enfermería ocupa una de las plantas y en la otra se encuentran habitaciones para los usuarios de la residencia. En este sentido, se han hecho un 40% de habitaciones individuales debido a que «es un servicio que cada vez se va solicitando más», según explica el presidente de la Junta de Gobierno de la Fundación "Asociación de Misericordia", Juan Jesús Hernández.
El proyecto, que ha durado casi tres años, ha permitido el aumento del número de plazas en 20, con lo que la residencia cuenta ahora mismo con un total de 120 plazas.
Además, y en aras de la accesibilidad, se ha aprovechado para instalar nuevas rampas entre todos los edificios, incluyendo el Centro de Día, inaugurado hace justo más de dos años.
Juan Jesús Hernández se ha mostrado satisfecho con esta ampliación que supone «una mejora para trabajadores» y, sobre todo, «para los usuarios del centro». Así mismo, ha anunciado cual sería la siguiente fase en las mejoras de la residencia que pasarían por reformar la parte más antigua del centro, en la que se encuentran habitaciones que actualmente no se utilizan por sus peculiares características.