Tres colares abulenses rindieron homenaje a la música ayer a la figura de Tomás Luis de Victoria y lo hicieron participando en un concierto que llenó el aforo del Auditorio Municipal de San Francisco de público.
Así, los conjuntos corales Amicus Meus, Camerata Abulense y Coro Gregoriano de la Santa desarrollaron un programa musical intenso enmarcado en los actos conmemorativos del IV Centenario de la Muerte de Tomás Luis de Victoria.
La armonía vocal invadió todo el singular auditorio a partir de las 20,00 horas, momento en el que el conjunto coral Amicus Meus irrumpió en el escenario para ofrecer un repertorio basado en obras de Tomás Luis de Victoria (Domine Non Sum Dignus y Beatus Vir), fundamentalmente, aunque también interpretó la obra de Palestrina Ecce Quomodo.
Posteriormente, el coro Camerata Abulense, ofreció al auditorio un programa basado íntegramente en la Figura de Victoria. Así se escucharon las obras Domine Non Sum Dignus y Beatus Vir, interpretadas con pulcritud. El tercero de los conjuntos corales, que se hizo acompañar por un grupo instrumental de viento, cuerda y clave, basaron su repertorio en las obras Nunc Dimittis Cántico de Completas, Alma Redemptoris Mater. Antífona y Victimae Paschali Laudes. Secuentia, todas ellas, obras del genial compositor abulense.
El concierto, impecable en todos los sentidos y que colmó las expectativas de las casi 300 personas que consiguieron colgar el cartel de aforo completo en el auditorio; finalizó con la actuación de las tres agrupaciones. Durante esta última actuación, el Coro Gregoriano de la Santa interpretó la antífona gregoriana antes y después del salmo.
Tomás Luis de Victoria fue el protagonista indiscutible de una noche con sonidos celestiales realzados por la magnitud espiritual del¡ Auditorio de San Francisco.
El coro Amicus Meus, formado en 1999 está compuesto en la actualidad por 40 voces y dirigido por José Morales García. Camerata Abulense, dirigida por Mario Muelas Romero se formó en el mismo año que el anterior y su recorrido ha ido parejo. Por su parte, el Coro Gregoriano de la Santa, actuó por primera vez en el año 1996 y está dirigido por Antonio Bernaldo de Quirós.
Todos ellos supieron mostrar su entendimiento como conjuntos corales y el acierto en la elección de sus repertorios para una ocasión tan singular como la de ayer.