Coincidiendo con la jornada de huelga de los alumnos de Educación Secundaria Obligatoria este jueves, la Asociación de Profesores de Enseñanza Secundaria de Castilla y León (Aspes) compareció para protestar por los recortes en educación anunciados desde distintas administraciones. El secretario general de la asociación, Carlos Hernández, señaló que con ellos «se está desmantelando uno de los pilares fundamentales de todo Estado de derecho» y aseguró que «es el momento en el que más recortes se han hecho y más se está perjudicando a la educación desde la transición».
También negó algunas de las afirmaciones «que hemos visto publicadas en medios de comunicación nacionales». Hernández dijo que no es verdad que los profesores de secundaria trabajen 20 horas, que «la jornada laboral de un profesor de enseñanza secundaria es de 37 horas y media», y que a eso hay que añadir el tiempo que los docentes dedican en sus casas a la preparación de clases, exámenes, o actividades extraescolares, entre otras cosas.
Además, el secretario general de Aspes destacó que no es cierto que las retribuciones del sector estén a tono con el resto de Europa, tal y como aparece en el Informe de la OCDE. Señaló que en dicho documento pone que un profesor de secundaria gana 47.000 euros brutos al año cuando «la realidad es que ni siquiera un profesor que lleva 20 años llega a percibirlo».
Por su parte, el presidente regional de Aspes, Honorio Vega, manifestó su deseo de que «en Castilla y León reine la sensatez», y «el consejero cumpla su palabra de que no va a haber recortes».
Ambos anunciaron que ASPES se une a la jornada de movilización el próximo 22 de octubre en Madrid para defender la educación, y consideraron que «esa jornada debe servir para que los políticos reflexionen» y adopten medidas en la línea contraria a las que lo están haciendo.