El XVI Curso Internacional de Clarinete "Julián Menéndez" fue clausurado en la mañana de ayer con un concierto que ofrecieron en la mañana de ayer sus alumnos, un total de 80 y sus profesores.
A lo largo de toda esta semana Ávila se ha impregnado de la tremenda belleza del timbre de estos instrumentos musicales, en los distintos conciertos que han ofrecido los profesores y alumnos en diversos auditorios de la ciudad.
En la misma clausura del curso también se dieron a conocer los premiados en el IV Concurso Internacional, que se ha convocado en la edición de este año. Los dos primeros premios en las dos modalidades en las que está convocado quedaron desiertos, pues el jurado estimó que no se había alcanzado el nivel exigido. En todo caso, en la Modalidad A, hasta 30 años, el segundo premio fue para José Andrés Fernández Camacho, de Málaga y el tercero para Francisco José Casado Gómez, de Jaén. El Premio Especial Colegio Diocesano recayó en Matías Campany Casas, de Madrid. En la modalidad B, menores de 20 años, el segundo premio fue para Claudia Reyes Segovia de Granada y el tercero para Amelia Anega Otero, de Santiago de Compostela. El premio especial del Colegio Diocesano recayó en Marcos Llorca Climent, de Alicante.
Para el director técnico del curso, Manuel Fernández, La semifinal de este concurso fue muy interesante, tanto en la categoría de jóvenes como luego ya en la de los profesionales. Pero reconoció que en la final «hubo luces y sombras», especialmente en la categoría de la obra de Julián Menéndez, que define el concurso y lleva el nombre del curso. Por este motivo el concurso siempre incorpora una obra obligada de este compositor. «El jurado -señaló el director técnico- estimó que no se había defendido debía esa obra, comparándolo con otras ediciones donde los finalistas o el ganador si defendió esa obra como ellos estimaban oportuno». Fernández reconoce que el jurado está «muy capeado en concursos internacionales», por lo que defiende que « un concurso internacional tiene que tener un nivel para poder seguir creciendo» y en este caso estimaron que no se alcanzó el nivel requerido tanto en la categoría A como en la B.
En cuanto al balance del curso Manuel Fernández dijo que había sido muy positivo porque la clase de clarinete bajo ha sido «espectacular». Así destacó que este año se que ha podido contar con 15 clarinetistas bajos y «unir 15 clarinetistas bajos de ocho o nueve países diferentes es algo irrepetible» . También valoró de forma positiva la clases de Jazz, porque dijo que « ha funcionado muy bien» y la de clarinete soprano, porque también había resultado «estupendamente bien». Destacó también que los conciertos que se habían ofrecido habían tenido «grandísimo éxito», tanto el de los profesores, de clarinete bajo que se celebró en el Auditorio de Santa Ana, como especialmente el que ofrecieron los alumnos en el Episcopio el sábado por la noche, donde la gente terminó literalmente bailando». El director técnico también anunció que ya se trabaja en la edición del próximo año, en la que ya se han fijado los días del curso, que será entre el 22 y el 30 de julio de 2012.