El amplio programa de las XIV Jornadas Medievales Ciudad de Ávila, que culminará el fin de semana con una explosión de actividades de todo tipo y para todas las edades que harán bullir al casco histórico abulense desde la mañana hasta la noche, se abrió ayer discreta y hermosamente con la inauguración de una exposición dedicada a homenajear y ayudar a conocer mejor la cultura de los sefardíes, aquellos judíos expulsados de nuestro país a finales del siglo XV y sus descendientes que siempre mantuvieron a España en el corazón.
La muestra, titulada "Armonías en azul y ocre", se regala al visitante en la sala subterránea del Episcopio a modo de recorrido informativo fácilmente didáctico y de gran fuerza visual, organizada toda ella en torno a la música y al simbolismo que los números han tenido siempre en la cultura judía.
Toda la información que se ofrece se reparte en trece paneles informativos, auxiliados cada uno de ellos por tres dibujos y algunas canciones, además de en cinco tablas de metacrilato que rescatan ropas típicas de los sefardíes y en siete mesas sobre las que lucen 18 instrumentos musicales.
A toda esa muestra de textos y objetos, que teniendo a la música como principal referente se convierte en una excelente manera de conocer el mundo de los judíos españoles articulado en torno a sus ritmos vitales y festivos, se suman un audiovisual que reúne un puñado de canciones tradicionales grabadas en varios puntos del entorno mediterráneo durante los últimos 30 años y un abigarrado conjunto de instrumentos musicales que van desde las sorprendentes posibilidades que brinda una humilde paja de centeno hasta la complejidad de una zanfoña, un instrumento de cuerda que suena muy parecido a la gaita gallega.
La exposición, que fue inaugurada por el teniente de alcalde de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Ávila, Áureo Martín, contó con la presencia de su comisario, el musicólogo Paco Díez, el cual, además de hacer gala de sus muchos conocimientos musicales y de su excelente dominio de decenas de instrumentos, explicó que el título de la muestra busca también la simbología de las palabras: armonía, por el protagonismo de la música pero también por la paz que los sefardíes encontraron en aquellos países del Mediterráneo en los que fueron acogidos tras su expulsión de España; azul, por el color del Mediterráneo que siempre tuvieron cerca, y ocre, por el color de las tierras de interior en las que muchos de ellos se asentaron.
Aparte de los paneles informativos, que con pocas y bien buscadas palabras cuentan momentos importantes en la vida de los sefardíes como el nacimiento, la infancia y mocedad, las bodas, la muerte y sus muchas fiestas, encabezado cada uno de ellos por un refrán y enriquecido por canciones inspiradas en el asunto central del cartel, el visitante puede recrearse la vista (y la imaginación) con un generoso despliegue de instrumentos musicales, algunos de ellos conocidos y otros insospechados, todos ellos cargados de historia.
La exposición podrá visitarse hasta el 19 de septiembre, de 11,00 a 14,00 y de 17,00 a 20,30 horas.