El Gobierno no se plantea aprobar ningún Plan 2000E que sirva para incentivar la adquisición de vehículos industriales porque «no creemos en ello». Así de contundente se mostró el director general de Industria, el abulense Jesús Candil, sobre la posibilidad de que el Ejecutivo central apruebe ayudas para la compra de camiones durante su participación ayer en Ávila de "Los desayunos de la Cámara", iniciativa impulsada por la Cámara de Comercio e Industria de Ávila en colaboración con Bancaja, que ayer vivió su estreno con su presencia.
Candil manifestó que «el mejor plan de recuperación de la venta de camiones y de vehículos industriales ligeros es la resolución del problema de la atonía económica», y recalcó que «el problema de la recuperación de las ventas o de la matriculación de vehículos en España no es el mismo que el de la producción». De esta forma, puntualizó que «de cada cuatro vehículos que se matriculan en España, sólo uno se fabrica en España», con lo que desde el Gobierno consideran que incentivar la compra de vehículos industriales, tal y como se demandó el pasado miércoles desde las Cortes de Castilla y León, donde se aprobó por unanimidad una proposición en esta línea para instar al Ejecutivo central a que pusiese en marcha estas ayudas, no es la solución para afrontar el problema de la factoría de Nissan en Ávila. Y añadió que «si nosotros tuviéramos indicios razonables de que esa era la solución, no tardaríamos ni cinco minutos en ponerla en marcha».
Candil también se refirió al avance de las negociaciones entre empresa, administración y trabajadores de Nissan manifestando que «soy muy optimista». Según Candil, el acuerdo está «muy cerca» y en la negociación entre las administraciones y la empresa el principal fleco que queda por resolver es saber «cuándo va a empezar la inversión para el nuevo producto y cuándo va a estar en el mercado». Una vez resuelta esta cuestión, puntualizó Candil, se deberá acabar de cerrar el plan social entre empresa y trabajadores.
El director general de Industria insistió en que, «dada la importancia estratégica de la planta de Nissan en Ávila», tanto el Gobierno central como la Junta están «echando el resto» para que Nissan «continúe en Ávila y tenga una profundidad en el tiempo», llegando a apuntar como objetivo «Ávila-Nissan Estrategia 2020». Además resaltó que cuando la empresa planteó el problema por el que atravesaba desde la Junta se defendió que no admitiría un expediente de extinción, con lo que se abrió un proceso de negociación que ha llevado a que Nissan se comprometa a desarrollar un nuevo producto, a un nuevo proyecto de industrialización con la llegada de nuevas motorizaciones y a que haya una reestructuración de la plantilla manteniendo un mínimo de trabajadores.
Finalmente, Candil mostró su confianza en esta negociación «se debería resolver rápidamente para que la gente de Ávila se quede tranquila», incluso llegó a apuntar su deseo de que en breve se escenifique ese acuerdo con la presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera.