El Grupo Parlamentario del Partido Popular presentará este miércoles en el Pleno de las Cortes de Castilla y León una Proposición No de Ley (PNL) para que la Junta inste al Gobierno central a que contemple, bien dentro del plan 2000E bien como un plan específico, ayudas a la adquisición de vehículos industriales y comerciales ligeros hasta una masa máxima de 6,5 toneladas que cumplan la normativa Euro de emisiones. Con esta medida, que anunciaba ayer en Ávila el portavoz del grupo popular, Carlos Fernández Carriedo, se pretende beneficiar a las factorías de Nissan e Iveco en Valladolid, las dos que en Castilla y León operan en el sector de los vehículos industriales, el más castigado dentro del ámbito de la automoción por la caída del mercado.
«Se trata de que tengan buenos productos pero también de que vendan porque el mercado crezca», subrayó Fernández Carriedo, que aseguró que esta iniciativa, que esperan que mañana sea apoyada por unanimidad, «tiene un doble efecto», consolidar la producción en las factorías «desde el punto de vista de la demanda», porque en la oferta (los nuevos modelos) «ya trabajan conjuntamente con Nissan la Junta y el Gobierno», y por otro «ayudar a las pymes» de Castilla y León, porque «muchas están deseosas de hacer estas inversiones y no lo hacen por la falta de ayudas en esta difícil coyuntura económica», indicó.
La propuesta de resolución que se debatirá en Pleno plantea las ayudas desde dos alternativas, su inclusión en el Plan 2000E mediante la modificación de su actual configuración, en colaboración con las Comunidades Autónomas y los fabricantes, o a través de la puesta en marcha, también en colaboración, de un plan específico de ayudas directas a la adquisición de vehículos industriales de entre 3,5 y 6,5 toneladas de masa máxima.
El objetivo último es conseguir los mismos buenos resultados que se han dado en el sector de los turismos para el de los vehículos industriales, explicó el portavoz, quien también recordó que la Junta, sin apoyo de la Administración del Estado, ya puso en marcha su propio plan de ayudas directas para la compra de vehículos industriales (mil euros más otros mil que aporta el fabricante) y que completó la medida con el Plan Reflota, de ayudas financieras. Sin embargo, añadió, «necesitamos el impulso de las ayudas por parte del Gobierno porque por sí sola una comunidad no puede relanzar las ventas del sector en todo el país».