El Día Internacional de la Mujer no se trata únicamente de una jornada para reconocer la labor de las mujeres sino que es el momento que se aprovecha para recordar las desigualdades y buscar los ámbitos donde se puede luchar para eliminarlas.
En el caso del Ayuntamiento de Ávila esta declaración de intenciones se materializó en un comunicado conjunto que aprobaron los tres grupos con representación municipal, PP, PSOE e IU. El alcalde, Miguel Ángel García Nieto, fue el encargado de leer este comunicado y lo hizo en un Pleno del Ayuntamiento. En sus palabras destacó la petición de «cambios» para intentar corregir las desigualdades entre hombres y mujeres.
Por ello, se aprovechó la jornada para hacer una reflexión «sobre la situación real de las mujeres, congratularnos con los avances conseguidos, pero también para exigir cambios» porque los cambios no llegan «a la totalidad de las mujeres, ni resultan suficientes».
El Ayuntamiento se propone trabajar en una serie de líneas estratégicas entre las que se encuentra «la corrección de las desigualdades existentes en el mercado de trabajo, buscando una participación equilibrada de ambos sexos en todos los sectores laborales» y, en definitiva, que se trate a las personas, hombres y mujeres, en igualdad de condiciones.
Además se busca la transversalización de la perspectiva de género, teniendo en cuenta en cada acción las implicaciones que tiene para los hombres y las mujeres. La tercera línea estratégica es la «corresponsabilidad familiar, conciliando la vida laboral y personal». Para ello se requiere una organización y distribución del trabajo que posibilite la conciliación, con una corresponsabilidad en el «espacio doméstico, reequilibrando la participación de hombres y mujeres en la esfera de lo privado y lo público». Por último, se pretende trabajar para «potenciar el papel de las mujeres y su contribución en procesos de desarrollo y construcción de la sociedad».
Estas directrices de trabajo vienen marcadas por una serie de reflexiones previstas en las que se destacan las discriminaciones que sufren las mujeres en los distintos ámbitos de la sociedad, por lo que no se necesita únicamente la promulgación de leyes sino que también hacen falta acciones concretas para que «la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres sea una realidad».
Entre las desigualdades que hay que atajar se encuentran las que se detectan en el acceso al mercado laboral, puesto que «las mujeres suponen la mitad de la población mundial y, en el ámbito laboral, un tercio de la mano de obra asalariada, recibiendo, a cambio, una décima parte de los salarios». Las desigualdades también llegan en la ocupación de puestos de responsabilidad y «dentro de cada puesto de trabajo, las existentes a nivel salarial y "personal" por su propia condición de mujer, son aún evidentes». El comunicado señala que «independientemente de la actividad económica, las mujeres tienen un salario inferior que, en términos globales, se sitúa cerca del 20 por ciento de media». Por otra parte, hay que luchar contra los contratos a tiempo parcial, que son más habituales en las mujeres, un planteamiento que «tiene su origen en la ausencia de corresponsabilidad y la asignación social de roles de género basados en estereotipos que atribuyen sólo a las mujeres las responsabilidades en el ámbito familiar respecto al cuidado de familiares».