El futuro de la planta de Nissan en Ávila fue motivo de debate en el seno del Pleno de las Cortes de Castilla y León que se celebró ayer. Las novedades sobre las intenciones de la empresa fueron hechas públicas por el vicepresidente de la Junta, Tomás Villanueva, que anunció que ha percibido «un cambio de actitud» en la empresa tras una reunión que se mantuvo en la sede del Ministerio de Industria el pasado viernes. Fue en ella donde «el máximo responsable de Nissan en Europa aceptaba una negociación para buscar el futuro de la industria», comentó Villanueva al final de su primera intervención en las Cortes.
A pesar de este «cambio de actitud», lo cierto es que Villanueva tuvo que reconocer que «no hay nada aclarado» sobre el futuro de la planta de Ávila. «No le puedo dar la solución», aseguró.
Aún así, lo cierto es que en las palabras de Villanueva se reflejaba cierto positivismo, puesto que comentó que a principios de este año el presidente de Nissan anunció «medidas serias» por los problemas que estaba generando el mercado y la imposibilidad de enfrentarse a pérdidas. Entonces Villanueva se opuso, comentó, y se puso en contacto con el Ministerio de Industria para ver qué se podía hacer. Sin embargo, según parece, ahora esa decisión ha cambiado y la empresa está dispuesta a mantener negociaciones. Negociaciones en las que ya hace tiempo se habían mostrado a favor tanto el Gobierno Regional como el Central.
Pregunta del PSOE. Todas estas explicaciones las ofreció Villanueva ante una pregunta de la procuradora socialista Yolanda Vázquez, que insistió en la necesidad de que la Junta no tirase «la toalla» en las negociaciones, por lo que volvió a recordar el resultado positivo conseguido con Renault.
Comentó en su interención la abulense que ya se había suspendido la fabricación del camión F19D, en el que se había depositado las esperanzas «de los trabajadores» y de la sociedad abulense, que también se tienen que enfrentar «al anuncio de Nissan de la intención de despedir a 300 trabajadores en el primer semestre del año». Por ese motivo quería saber qué está haciendo la Junta de Castilla y León para garantizar el futuro de la planta y de los puestos de trabajo.
Aunque Tomás Villanueva no especificó el proceso de la negociación, probablemente como la misma procuradora había anunciado por las reservas de las negociaciones, sí que quiso dejar claro el trabajo que se había realizado desde la Junta de Castilla y León desde el año 2006 cuando se instaló el parque de proveedores y se incrementó la producción, pasando por 2008 cuando se llegó a un acuerdo para producir el F19D, que después fue suspendido «por razones de mercado exclusivamente». Aún así, continuó, «desde mediados de 2009 estamos trabajando para dar una alternativa industrial a Nissan, incluso cuando en noviembre decidieron suspender la inversión», señaló.