La marcha del pasado jueves, a su paso por la rotonda de Nissan
Los trabajadores de Nissan están llamados a una nueva movilización este jueves, una segunda marcha reivindicativa a la salida del turno (15 horas) con un planteamiento similar aunque distinto final. Esta vez será el Ayuntamiento, y no la Junta, el destino de la movilización, donde se entregará un escrito mostrando la «preocupación» del comité de empresa sobre la situación y pidiendo a la institución un esfuerzo más para «apretar» a Nissan a que corresponda por las ayudas recibidas de las administraciones y presente nuevas inversiones y productos.
Con todo, las percepciones que tienen la empresa y los representantes de los trabajadores del problema no concuerdan. Y no parece que vayan a hacerlo hasta que las dos partes vuelvan a verse las caras y tengan sobre la mesa el esperado plan industrial ‘Ávila Challenge’, que sigue estando a «dos o tres semanas» de presentarse, según aseguraba ayer el director de comunicación de Nissan, Alfredo Castaño.
Precisamente Alfredo Castaño habló ayer con el comité de empresa para transmitir a los trabajadores un mensaje de «tranquilidad» tras un fin de semana de rumores, informaciones sobre despidos y desmentidos de la propia empresa que ayer se reiteraron de viva voz para aplacar la «incertidumbre». «Entiendo la inquietud de la ciudad, pero estamos trabajando para buscar las mejores medidas» y asegurar «la competitividad» de la planta, que «no sólo se consigue con personal y costes, se logra de muchas maneras», subrayó Castaño. «Todos sabemos que estamos ante un bache que es casi un socavón», pero la continuidad de la planta de Ávila «se da por supuesta» porque es «la única de vehículos ligeros que tenemos en Europa; es necesaria y clave», dijo.
El comité de empresa sigue teniendo en la cabeza las cuentas de las 11.000 unidades anuales frente a una capacidad de 26.000. «Si plantean despidos, nos tendrán enfrente», afirma un representante sindical. Nissan insiste en que la decisión no está tomada: «La lógica dice que sobra personal, pero ni pensamos en el corto plazo ni quiere decir que sean despidos; hay que verlo, y eso hacemos, trabajamos por la viabilidad con una propuesta que sea aceptada por todos», dijo Castaño. Mientras, el comité sigue a la espera de que estas palabras se plasmen en garantías de futuro por escrito.