Miguel Ángel Curiel, poeta conocido y reconocido en el ámbito nacional por poemarios como El verano (accésit del Premio Adonais 2001) o Un libro difícil (Premio Esquilo 2006), engrosó ayer su brillante currículum con la consecución de la XVIII edición del Premio Internacional de Poesía San Juan de la Cruz, certamen que el recién galardonado aseguró tener en consideración como «uno de los más importantes de cuantos se convocan en nuestro país».
De los catorce poemarios que un prejurado había seleccionado como finalistas entre los 213 presentados al concurso, convocado por Caja de Ávila y la Colonia Fontivereña Abulense con la colaboración del Ayuntamiento de Fontiveros, el jurado, integrado por Antonio Colinas, Carmelo Guillén, Clara Janés, Jesús Munárriz y Manuel Ríos, consideró unánimemente que el mejor de todos ellos era el identificado con el número 22, libro que una vez abierta la plica se supo que llevaba por título Por efecto de las aguas y que tenía como autor al talaverano Miguel Ángel Curiel.
El jurado, que hizo ayer público su fallo en un acto presidido por José Manuel Espinosa, director de Caja de Ávila, destacó por boca de Clara Janés que Por efecto de las aguas «es el libro que nos ha parecido más original en muchos años», valor al que añadió los de «su gran vitalidad, un gran saber poético que no le impide estar lleno de frescura, la variedad de formas en la escritura y una profunda cultura que se percibe que no está de manera añadida o incrustada a la fuera, sino vivida.
Antonio Colinas añadió que el libro, bastante extenso, «está lleno de matices formales, con poemas breves, largos y en prosa, es de una gran naturalidad, frescura y expontaneidad y está muy cargado de poesía, a veces torrencial, a veces contenido».
Manuel Ríos, último juglar de Fontiveros, aseguró que «el libro premiado lo merecía sin discusión», entre otros motivos por «contar con hallazgos poéticos valiosos y originales» que mostraban a un poeta «imaginativo, reflexivo y valiente». Jesús Munárriz definió el libro como «original, rico y variado, con muchas virtudes, que además se sale de lo que se suele encontrar en los concursos». Cerró Carmelo Guillén el turno de intervención de los miembros del jurado destacando «la rica vida cultural» y «el ritmo» de un «poemario siempre cargado de vida».
El ganador del certamen recibirá un premio en metálico de 5.000 euros y 100 ejemplares del libro, que editará Rialp en su prestigiosa colección Adonais. Los organizadores del premio esperan que el acto de entrega, que se celebrará cuando el poemario ya haya sido publicado, pueda celebrarse en la segunda quincena del próximo mes de noviembre.