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Real Ávila 2-1 At. Astorga
Real Ávila:
Félix
Tirso
Javi
José María
Toño
Iván Cabezudo
Trujillo
Peña
Emilio
(Iván Ruiz, 73")
Pito
(Josito, 88")
Gustavo
(Jaime, 81")
At. Astorga
Javi
Arturo
Víctor
Bandera
(Pablo, 62")
Marcos
Cristhian
Diego
Recamán
(Taramilla, 80")
Ivi
Llamazares
Medina
(Villar, 68")
Goles
1-0 (minuto 65) Gustavo de penalti; 2-0 (minuto 79) Gustavo; 2-1 (minuto 83) Ivi
Árbitro
Muriel Isidro (Salamanca). Amonestó con cartulinas amarillas a los locales Tirso y Javi y a los visitantes Víctor, Pablo, Marcos y Taramilla. Expulsó al encarnado José María (R88") y a los leoneses Javi (R62") y al físio por protestar desde el banquillo.
Incidencias
Encuentro correspondiente a la jornada 22ª de Tercera, disputado en el Adolfo Suárez ante cerca de 400 espectadores.
Hay adicciones peligrosas, y en el caso del Real Ávila parece abonado a complicarse la vida en los últimos minutos. Ayer lo hizo pero esta vez, al contrario que ante el Tordesillas o el Real Valladolid B, salvaron la situación. Aún muchos se preguntan cómo y por qué, entre ellos ambos entrenadores. Con 2-1 en el marcador Marcos quitaba las telarañas a la escuadra de Félix en un imponente lanzamiento de falta que anulaba el colegiado cuando el partido llegaba al minuto 90. Unos lo entendieron por falta en la barrera de un jugador del Astorga, otros porque se trataba de un lanzamiento indirecto. El caso es que el tanto no subió al marcador. Hubiera sido el empate en un encuentro que tuvieron sentenciado los encarnados pero, primero por falta de resolución en la primera mitad, y luego por el buen hacer de un Atlético Astorga que sin duda alguna demostró su condición de serio candidato en el Adolfo Suárez durante el segundo tiempo, tocó sufrir y pedir la hora hasta el último momento.
La ocasión merecía el sufrimiento. Perder ante los leoneses hubiera sido una rémora demasiado pesada de levantar vista la segunda vuelta que tienen por delante los encarnados. A partir de ahora el equipo depende de sí mismo, y crecer bajo esta batuta se hace con mejor cara.
Sorprendió Diezma de inicio con José María de central y Tirso en el lateral derecho. Dicen las matemáticas que el orden de los factores no altera el producto, pero en este caso sí. "Finidi" aportó presencia y salida desde el eje pero Tirso nunca estuvo cómodo en un lateral por el que entraban como una exhalación Ivi y Bandera cada vez que su equipo tenía el balón. Por suerte Félix siempre estuvo atento para templar los ánimos ante las contras leonesas. Pasaban los minutos y Peña se echaba el equipo a la espalda. Desaparecería en la segunda mitad - aún le falta consistencia durante 90 minutos - pero sus detalles en el primer tramo del partido bien hubieran merecido recompensa. Se comió su banda y a sus defensores, pero sus centros no encontraron la mejor definición cuando Toño y Emilio fallaban las primeras ocasiones.
Apretaba el Ávila. Era el momento. Pasaba el crono de la media hora de juego y el Astorga estaba desaparecido. Sus contras habían quedado en anécdota gracias a las salidas de Félix y aunque el juego del Ávila no era brillante - seguía echando en falta a Piru - era suficiente para hacer de los leoneses un juguete. Primero les salvó el larguero, que repelió poco antes de la media hora un gran lanzamiento de Emilio (minuto 28). Después lo haría Javi. Salvó en dos movimientos un inverosímil remate de Pito, que besaría la linea de gol sin querer pasar a mayores.
Tampoco ayudo el colegiado, que vio fuera de juego donde no lo había. Discutible el de Gustavo, cuando encaraba a Javi, pero no el de Pito, apenas unos minutos después, que se llevaría las manos a la cabeza cuando ya había sorteado al portero.
Agradecería el descanso el equipo de Simón Pérez, que suspiró mientras Gustavo maldecía su mala suerte. La tuvo en el 42". Hizo de un "melón" de Javi desde la defensa una ocasión, pero su disparo se fue lamiendo el palo.
Visto y no visto el partido cambió de cara tras el paso por los vestuarios. Leyó la cartilla Simón Pérez a los suyos, retocó su pizarra y el resultado fue un Atlético Astorga que revolucionó el partido ante un Ávila que sufría para encontrar la marcha que necesitaba el nuevo escenario. Bandera tocó a rebato. Se multiplicó desde el enganche y avisó desde el área cuando conectaba un peligroso cabezazo que se iba fuera. El siguiente en hacerlo sería Recamán. Eran los mejores minutos de un Astorga que, ahora sí, demostraba ser el cuarto clasificado. Parecía intocable por momentos, no le duraba apenas un suspiro el cuero a los locales, pero apenas una jugada hizo falta para que el equipo leonés se hiciera mortal. Trujillo lanzó en largo para que Emilio se colara entre los centrales. Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. Asumió el riesgo el portero leonés, que midió mal en su salida ante el "11" encarnado. Penalti y expulsión. No había dudas. Tampoco las hubo en el lanzador, que cumplió. Tres minutos después de pitar la pena máxima Gustavo hacía el 1-0.
Llegaba el gol cuando mejor estaba el rival, que trató de recomponerse. Hizo un favor el técnico visitante al Ávila quitando el mejor de los suyos, Bandera, para dar salida al portero suplente. Con uno menos la empresa parecía complicada. Se abrió el Astorga, aparecieron los huecos y no lo desaprovechó Gustavo, que tras avisar con un lanzamiento lejano, no fallaría en un mano a mano ante Pablo. De disparo cruzado hacía el 2-0 que, con el 79" en el reloj y el Astorga en inferioridad, parecía suficiente.
Lo hubiera sido para otros, no para el Real Ávila, que se complicó hasta el extremo. Apenas unos minutos después (minuto 83) Ivi hacía el 2-1. Con la adrenalina desatada por el cuerpo el partido se enrareció. El Ávila gestionó mal los nervios y la tensión. Hasta José María perdió la perspectiva. Malas noticias para un equipo que siempre necesita de su mejor hombre en defensa y puede perderlo para varias jornadas. Porque el defensa derribó en el 88" a un rival en la frontal y sus protestas - quién sabe si el árbitro ya había decidido expulsarle - le llevaron al vestuario. Pocos minutos antes ya había concedido otras dos el Ávila que no encontraron puerta, pero a la tercera lo haría. Marcos conseguía el empate con un lanzamiento a la escuadra que anularía el árbitro. Nadie protestó. Nadie daría explicaciones del por qué después. Pero las buenas noticias es que no subiría al marcador.
No dormirá cuarto el Ávila por el Bembibre, que como Mecano, se ha colado en la fiesta. Lo hará quinto con los mismos puntos.
José Luis Diezma • Entrenador del Real Ávila
«Tenemos una extraña capacidad para complicarnos la vida»
Contento por los tres puntos, por la victoria «y por el trabajo de los suyos» se mostró José Luis Diezma, técnico del Real Ávila, después de un encuentro en el que sí se mostró preocupado porque «tenemos una extraña capacidad para complicarnos cuando todo estaba a favor». Un análisis de una situación «en la que hay que trabajar». Tampoco quiso olvidar en esos momentos los problemas de su equipo para «resolver con claridad». Tenía claro el técnico de los encarnados que en el primer tiempo su equipo jugó «en campo contrario, hemos generado ocasiones pero nos ha faltado claridad a la hora de definir». Claridad «que sí tuvimos en el segundo tiempo». No quiso valorar el técnico encarnado si la primera mitad de los suyos fue de las mejores de la temporada, «aunque por importancia del rival si lo fue, era un partido importante y hemos ido a por ellos».
Sobre las jugadas polémicas Diezma tuvo claro que del penalti «no cabían dudas» y sobre el último tanto anulado «creo que pita una falta en la barrera».
Por su parte Gustavo , delantero del Real Ávila y uno de los protagonistas de la noche, tuvo claro al final del partido que su equipo fue el merecedor del triunfo, «aunque al final se ha embarullado todo». Era un partido «en el que nos jugábamos mucho, porque hasta ese momento estar en playoffs no dependía de nosotros». Para el cebrereño «en el primer tiempo jugamos mucho mejor, controlando los tiempos, pero en el segundo nos costó entrar, aunque los goles sirvieron para eliminar dudas».
Simón Pérez / Técnico del Astorga
«Que alguien me explique por qué anula el gol»
No quiso enjuiciar el penalti, «pues no lo veo», tampoco el tanto de Marcos, «que creo que lo anula porque es una falta indirecta», pero sí se mostró enfadado por el tanto anulado en la primera mitad a Víctor. «No hay justificación. El fútbol es un deporte de pillos y astutos» señalaba ante la decisión del árbitro de anularlo por sacar ante de su pitido. Sobre el encuentro Simón Pérez dejó claro que se trató de un partido «de dos equipos que quieren ganar y pasa lo que pasa». Un encuentro en el que tuvo claro que los suyos estuvieron «timoratos» en la primera mitad. «No tuvimos el control, el Ávila nos ganaba en todas las acciones, sin embargo en la segunda rectificamos y fuimos con más intensidad», comentó al tiempo que valoró que «con diez casi hacemos la heroica».