Real Ávila 4-1 Béjar Industrial
Real Ávila:
Félix
José María
Tirso
David Franco
Pascu
Iván Cabezudo
Iván Ruiz
(Piru, 59")
Jaime
(Emilio, 67")
Pito
Ricardo
Gustavo
(Vicente, 81")
Béjar Industrial
Gato
Jesús
Darío
(Luismi, 40")
Héctor
Mateo
Sánchez
Pablo Gallego
Elices
(Pablo, 57")
Robertín
Sastre
(Edu, 77")
Fuentes
Goles
1-0 (minuto 10) Gustavo; 2-0 (minuto 34) Pito; 3-0 (minuto 37) Gustavo; 4-0 (minuto 81) Emilio; 4-1 (minuto 83) Fuentes
Árbitro
García Rueda (Valladolid). Mostró cartulinas amarillas a los locales José María, Tirso, Iván Ruiz y Piru, y a los visitantes Sánchez, Pablo, Edu y Fuentes.
Incidencias
Cuarta jornada de la Tercera División, disputado en el Adolfo Suárez ante 300 espectadores.
El Real Ávila sumó su primera victoria. Sencilla, sin complicaciones. No hubo tiempo para las premuras, los agobios ni los miedos ante un Béjar Industrial que llegó al Adolfo Suárez dispuesto a desquitarse de los prejuicios de equipo pequeño dispuesto a cerrarse atrás. Al menos si lo intentó lo hizo verdaderamente mal, porque el equipo textil fue demasiado blando en una tarde en la que apenas 45 minutos le bastaron al equipo de José Luis Diezma para sentenciar un choque con algunas luces, especialmente en la delantera, donde quedó demostrado que el equipo encarnado tiene potencia y gol en la zona de arriba, y preocupantes sombras en defensa, donde los encarnados manejan un peligroso polvorín dispuesto a estallar en cada jugada de peligro. La zaga se ha convertido en una zona demasiado efervescente donde se vive con demasiada frecuencia en un estado de nervios y tensión cada vez que el balón se acerca por sus dominios. Afianzar a los "guardaespaldas" de Félix debe empezar a ser una tarea urgente para seguir pensando en la recuperación del equipo.
Ayer por suerte el equipo demostró que los dos goles que sumaba hasta el momento eran poca renta para lo mucho que tiene Diezma entre sus manos. Faltó Peña pero recurrió a Ricardo. Respondió el delantero vallisoletano, no con goles, pues parece negado de cara al marco rival, pero sí con trabajo y mucho movimiento. El cambio de posiciones parece una premisa de Diezma para una zona de ataque donde José María empieza a ganar enteros como un extremo más.
Ayer fue una tarde plácida para el Ávila, que incluso se permitió el lujo, para lamento de los aficionados, de sestear en una segunda mitad donde el ya 3-0 que indicaba el marcador - no el del estadio, de nuevo roto, por cierto - y el peso de los tres partidos disputados en una semana hicieron olvidar las buenas sensaciones que por momentos consiguió transmitir el equipo encarnado durante el primer acto. Ayudó el Béjar, que permitió y dejó que los centrocampistas encarnados movieran el balón buscando siempre los huecos a la espalda de los laterales. José María, Pito o Ricardo hicieron de la banda el mejor teatro de operaciones.
Sin embargo el primero de los goles llegaría por el centro. Adelantó la defensa el Béjar. Cuatro fueras de juego en apenas diez minutos daban buena cuenta de ello. Al quinto intento el resultado fue mejor. Vio el desmarque de Gustavo Iván Cabezudo, ayer el ancla del equipo en el centro del campo. Raseó el cuero superando las dos líneas de presión del equipo textil. Pidieron fuera de juego Jesús y Mateo, demasiado fijos ante la carrera de Gustavo que, como en el partido ante el Tordesillas, quebró al portero para poner el 1-0. Era el minuto 10 y el Ávila parecía controlar el destino del partido.
Avanzaba el partido y parecía que sólo un error de los locales podía resucitar al cuadro visitante. Llegó. Era el minuto 20 y Fuentes, aprovechando un desajuste entre José María y David al hacer el fuera de juego, se plantaba ante Félix, muy atento lejos de sus dominios. Desbarató el intento salmantino en primera instancia pero el esférico cayó a los pies de Sastre, que incomprensiblemente raseó el disparo desde 20 metros. El cuero golpeó en Félix, que salvaba el empate. Eran minutos de imprecisiones en el Ávila, que tendría un pequeño susto en el 25" cuando Pablo Gallego cruzaba en exceso su testarazo.
No hay mejor antídoto a los nervios que el gol. Llegó de las botas de Pito en el 34". Nuevo regalo de la defensa textil ante Cabezudo, que colaba el cuero a Gustavo, que desde la línea de fondo se la ponía a Ricardo. No llegaría el "20" pero si Pito, que tras una buena diagonal desde su banda cazaba el cuero y con un disparo colocado y suave a la cepa del palo conseguía el 2-0.
El abismo en el marcador se haría mayor cuando en el 37" Gustavo y Ricardo se entendieron a la perfección a base de paredes para sacar el cuero desde campo propio y plantarse ante Gato. Pudo rematar Ricardo ante la salida del portero visitante pero le hizo un regalo, y de los buenos, a Gustavo, que conseguiría el 3-0 a puerta vacía. Sentenciaba el doblete del cebrereño un partido al que aún le restaba toda la segunda mitad.
Con el partido resuelto el Ávila comenzó a dar síntomas de agotamiento. Lo aprovechó el Béjar para maquillar su imagen en el Adolfo Suárez. Su intensidad fue en aumento en la misma medida en que caía la del Ávila, pese a los cambios que introdujo Diezma. Aún así pudo haber goleada. Lo evitó Gato ante Pito y Jaime, al que sacó un tremendo zurdazo a la escuadra de falta directa. También ayudó la falta de puntería de Emilio, que mandó a las nubes un gran centro de Pito cuando el "11" entraba en el área como delantero. No perdonaría dos veces el jugador, que regresaba tras una larga lesión. Falló Gato en la salida ante Pito y el esférico caería a Ricardo. Lo intentó, como en toda la tarde, pero su disparo desde lejos no vio puerta. Quiso la suerte que cayera ante Emilio, que esta vez sí y sin portero, ponía el 4-0.
Maquillaría el resultado el Béjar en el único error de Félix en la tarde de ayer. Un pequeño error a la salida de un córner que sirvió a Fuentes para colocar el definitivo 4-1.
José Luis Diezma • Entrenador del Real Ávila
«Las victorias siempre lo calman todo, pero hay mucho por trabajar»
Ha sentado bien el triunfo en el seno del Real Ávila, en su vestuario y en especial en su cuerpo técnico, que respiraba tranquilo porque «era una victoria que llevábamos persiguiendo desde hace cuatro jornadas». Por fin llegó, un triunfo que servirá de bálsamo en el vestuario: «las victorias siempre sirven para calmarlo todo, pero no deben ocultar que todavía hay que trabajar y hacer muchas cosas». Era el punto de reflexión que ponía sobre la mesa José Luis Diezma, que tiene claro que uno de los puntos débiles del equipo esta temporada es la defensa, «pero hay pocas o ninguna opción», comentaba sobre la misma. «Estamos trabajando con lo que tenemos y esperamos que ellos se empiecen a encontrar con más confianza», analizaba Diezma, que no cierra las puertas a la llegada de un defensa - desde el club reconocen estar trabajando en la incorporación de un central - pues «hasta el 31 de enero que se cierre el mercado todavía hay tiempo».
Llegó el primer triunfo en un partido «especialmente mejor en la primera parte», porque no ocultaba Diezma que ya en la segunda mitad, y con 3-0 en el marcador, «lo hemos seguido intentando, pero no estábamos metidos y hemos concedido quizá más ocasiones de las que debíamos».
No fue una buena segunda mitad pero sí una buena primera, «donde los jugadores se han encontrado mejor y hemos tenido mejores sensaciones», explicaba el técnico, para el que «hemos usado bien la circulación y los espacios, especialmente por fuera, para las subida del lateral o los puntas», sin olvidar que, esta vez sí, «hemos estado acertados de cara a gol».
Fernando de Vicente / Entrenador del Béjar Industrial
«Al Béjar le está costando demasiado hacerse a la categoría»
Lamentaba Fernando de Vicente "Nandi" las «facilidades y errores» que su equipo, el Béjar, concedió a un Ávila «que ha sabido aprovecharlas». Una dinámica que debe cambiar pues «nos está costando adaptarnos a la categoría y eso nos puede costar caro después».
Gustavo / Jugador del Real Ávila
«Esta victoria puede llevar al equipo hacia arriba»
Al igual que su técnico Gustavo, delantero del Real Ávila, se mostraba convencido del bien que puede hacer un triunfo «que nos vendrá bien y que puede llevar al equipo hacia arriba». Un triunfo que fue posible «gracias a que lo hicimos fácil en la primera mitad», luego ya en la segunda «se notó el cansancio. Llevamos 3 partido en una semana y aunque sea el inicio de temporada se nota». En el plano personal Gustavo reconoce que los goles importantes «son los que dan puntos».