Real Ávila 2-2 Atlético Tordesillas
Real Ávila:
Félix
José María "Finidi"
Javi
Tirso
Pascu
Jaime
(Piru, 68")
Ivan Cabezudo
Iván Ruiz
Pito
Peña
(Ricardo, 71")
Gustavo
(David Franco, 83")
Atlético Tordesillas:
Barajas
Ruiz
Javi
Israel
Julián
Oli
Tato
Hompy
(Jairo, 45")
Mediano
(Abraham, 64")
Duque
(Víctor Gallego, 80")
Toño
Goles
1-0 (minuto 28) Gustavo; 1-1 (minuto 30) Pascu, en propia puerta; 2-1 (minuto 36) Pito; 2-2 (minuto 94) Toño
Árbitro
Vaquero Quirón (Zamora). Mostró cartulinas amarillas a los locales Pascu e Iván Cabezudo, y a los visitantes Julián, Oli y Hompy. Expulsó a los visitantes Javi y Hompy, ya en el banquillo.
Incidencias
Segunda jornada de la Tercera División grupo VIII disputado en el Adolfo Suárez ante 316 espectadores.
Faltó oficio, ambición y algo más de sangre. Es el peligro de un equipo joven y recién conformado al que aún se le ven las costuras y que en la tarde de ayer recibía un "palo", y de los gordos, concediendo un empate ante un Atlético Tordesillas que llegó al Adolfo Suárez con más fe que fútbol y al que fueron los propios encarnados los que permitieron creer en una igualdad que llegaría en la última jugada del partido. Cuando se juega con fuego al final uno se acaba quemando. Perdonó el equipo de Diezma, en superioridad numérica desde buena parte de la segunda mitad, y que por momentos, por propia voluntad o por desatino, parecía conformarse con un 2-1 demasiado engañoso. Con 2-1 en el marcador y uno más sobre el terreno de juego pedía la hora un Real Ávila que concedía demasiadas facilidades a un Tordesillas dispuesto a apurar las jugadas a balón parado como el medio más rápido para llegar al área rival. Concedió una el conjunto abulense en el último suspiro. La buscó bien el Tordesillas en un uno contra dos ante José María, impecable en ataque, por cierto, en la tarde de ayer. Demasiados nervios fuera del campo y dentro. El balón botado por Ruiz voló hacia los dominios de Félix, que no pudo blocar. Se sucedieron los rechaces hasta que el ex encarnado Toño se cobró su particular "venganza" metiendo la puntera y logrando un 2-2 final que supo a victoria entre los visitantes.
Fue el epitafio de una tarde donde los encarnados buscaban su particular dosis de confianza tras el varapalo de Astorga pero acabaron «con cara de tontos» cediendo un empate del que cabe sacar reflexiones lo antes posible ante el inminente duelo ante La Granja. Faltó consistencia en defensa pero no menos acierto en ataque. Lamentará Ricardo la oportunidad que tuvo para conseguir el 3-1 en el 89". No encontró el mejor camino cuando encaraba a Barajas, cuya figura se le hizo tan grande como pequeña la portería cuando quiso regatear al meta rival. Hubiera sido el mejor antídoto para la depresión. Habrá que esperar al menos hasta el miércoles.
Quería Diezma empezar a mostrar el juego que busca para su equipo esta temporada. Dejó claro que quiere el balón y la posesión y para ello apostó por Iván Cabezudo, Jaime e Iván Ruiz en el centro del campo. Tuvo el dominio y la pelota, pero no siempre la supo llevar a buen puerto. Falló el enganche con una delantera en la que en demasiadas ocasiones se descolgaban Peña o Pito para sacarla por banda.
No fue hasta el minuto 21 cuando el Ávila comenzó a dejarse ver en ataque. Se afinaban los delanteros encarnados y en especial Gustavo, que aún fuera de forma sigue dejando clara la calidad que tiene. Lo hizo en el 28" con el 1-0. Cabezazo de Jaime desde la frontal del área que recogía el cebrereño que, con tranquilidad, dejaba sentado a Barajas en el mano a mano para conseguir el primero a puerta vacía. Un gol para hacer las paces con la grada, que tiene sobrados motivos para confiar en los goles del delantero. No hubo mucho tiempo para la alegría, pues en el minuto 30 una desafortunada e inoportuna cesión de Pascu hacia Félix suponía el empate de un Tordesillas que aún se relamía las heridas por el primer tanto.
Antes del descanso Pito haría justicia volviendo a poner a los suyos por delante (minuto 36) antes de una segunda mitad en la que el juego se fue desdibujando. Ni la superioridad numérica fue una buena noticia para un equipo que se confió demasiado y que terminó por lamentar un empate que no sirve para resolver las dudas en los desajustes locales.
José Luis Diezma / Entrenador del Real Ávila
«Teníamos al Tordesillas batido y les hemos resucitado»
Debía haber sido una victoria «para reforzar la moral y calmarnos» pero finalmente el Real Ávila de José Luis Diezma cedió un empate en un choque «en el que tuvimos al Tordesillas batido y les hemos resucitado». Dos puntos «bien regalados» en un choque en el que el técnico encarnado señalaba que a lo largo de los 90 minutos «no hemos sabido entender bien algunas situaciones», especialmente tras la expulsión del jugador rival: «sin balón es difícil y si lo pierdes rápido...»
Negó el técnico que los suyos no supieran cómo afrontar las jugadas a balón parado, «saben lo que tienen que hacer, aunque en los últimos minutos se haya creado cierto desconcierto», comentaba ante la última jugada del partido en la que llegó el empate: «lo único que quería era defender esa jugada y terminar el partido», pero reconocía que faltó «agresividad» a la hora de defender, si bien fue una cuestión que achacó a cuestiones «individuales» de los futbolistas en el terreno de juego.
Un partido del que no quiere pasar página rápidamente, al menos no en lo que se refiere a reflexionar sobre lo ocurrido: «siempre hay que hacerlo para ver cómo estamos y lo que tenemos», anunciaba, apuntando que «hay que trabajar mucho más». No sólo en defensa, una de las líneas que más dudas dejó en la tarde de ayer, «sino en todos los aspectos», pues no quiso olvidar el ataque y las oportunidades que tuvieron los suyos para cerrar el partido: «hemos llegado varias veces hasta la línea de fondo, con lo difícil que es eso, pero no hemos tenido la calidad suficiente para definir». Mucho trabajo por delante para un equipo en el que Diezma confiesa que «hay gente que aún está un poco desubicada».
Juan Andrés Martín / Entrenador del At. Tordesillas
«Con un gol en contra y uno menos es un punto muy bueno»
Tenía motivos para sentirse satisfecho Juan Andrés Martín, técnico del Tordesillas, tras un partido «en el que hemos conseguido un punto muy bueno según se nos ha puesto el partido, con un gol en contra y uno menos».
Peña / Jugador del Real Ávila
«Son dos palos duros, no nos podemos engañar»
«Aún queda mucho, pero esperamos no regalar más» después de un partido «en el que el Tordesillas no ha hecho nada para llevarse un punto». Era la forma en que afrontaba el final del partido Peña, sin duda el mejor de los encarnados en la tarde de ayer. Confesaba que para el vestuario el empate de ayer y la derrota de la primera jornada «son dos palos duros, no nos podemos engañar» pero pedía confianza para un equipo «que puede dar muchas alegrías a la afición».