David López, del Caisse d"Epargne, consiguió la segunda victoria española en la Vuelta al adjudicarse en solitario la novena etapa, disputada entre Calpe y Alcoy, de 187 kilómetros, en la que su paisano vizcaíno Igor Antón (Euskaltel) conservó el maillot rojo de líder.
El corredor de Baracaldo, de 28 años, llegó a meta «sorprendido porque no era el favorito entre los escapados», pero «a veces la suerte también juega». Y la valentía también juega, y la inteligencia. Atacó en dos ocasiones. En la primera se le sumó Moncoutié. En la segunda, a falta de seis kilómetros, no hubo respuesta. Los rivales se dedicaron a mirarse.
En un último kilómetro complicado, con tramos de hasta el 7,8 por ciento de desnivel, aguantó López con las fuerzas exprimidas. Se acercaban peligrosamente sus rivales, con angustia para el discípulo de Eusebio Unzue, pero cruzó la meta para festejar su éxito más importante desde su debut profesional en 2003. Otro renglón para su palmarés, en el que solo aparecía una etapa en la Vuelta a Alemania, en 2007.
Igor Antón descansará hoy como líder, aunque de momento no piensa en ganar la Vuelta, prefiere «disfrutar del día a día». Mientras tanto, Joaquín, "Purito", Rodríguez (Katusha), con el mismo tiempo, y Vincenzo Nibali (Liquigas), a dos segundos, le pisan los talones.
El ciclista del Euskaltel cruzó la línea con el pelotón principal a 7,02 minutos del ganador, junto al resto de favoritos, menos Menchov, que se volvió a despistar al final y regaló 13 segundos.
Fue una jornada previa al primer descanso en la Vuelta con un perfil serrucho, de sube y baja permanente, con siete puertos, cuatro de segunda y tres de tercera.
En el kilómetro 35 ya estaba formada la escapada del día con 14 hombres, entre ellos Moncoutié, al que le quedaban fuerzas después de su demostración en Catí, el checo Kreuziger y los españoles David López, Óscar Pujol (Cervelo), Gonzalo Rabuñal (Xacobeo Galicia), Carlos Barredo (Quick Step) y Egoi Martínez (Euskaltel).
Al paso por el Coll de Rates (km 68) el numeroso grupo pasó con 4.50 de retraso, y en el de Tudons (km 124) es donde empezó a cambiar el guión con el ataque de Rabuñal en el descenso. Proyecto delicado con una persecución de nueve hombres, que terminaron por absorber al gallego a 25 de meta. Algunos, como Barredo, que fue líder virtual, se dejaron caer al gran grupo, que daba por perdida la etapa a más de nueve minutos.
Restaban el Puerto de Benifallín y el Revolcat, éste último con la cima a seis kilómetros de Alcoy. Atacó David López y se le pegó a rueda Moncoutié, con ganas de ampliar su hoja de servicios, pero fueron alcanzados por Kreuziger, Caruso y Egoi Martínez.
López no dio su brazo a torcer y volvió a mover ficha. Arrancó de nuevo y fue el principio de su felicidad. Eso hizo. Iba «muy justo», pero sus reservas le llevaron hacia la victoria en Alcoi, la ciudad de los puentes, de donde se llevó un cargamento de moral para el nuevo proyecto del Movistar (el relevo del equipo Caisse d"Epargne). El chico ya tiene cobertura.
salida 2011. Por otro lado, los organizadores de la ronda anunciaron que la próxima edición de la Vuelta a España saldrá de Benidorm con una contrarreloj.