En pleno discurso de agradecimiento, cuando apenas llevaba dos minutos hablando, a Íker Casillas se le quebró la voz en el momento en el que recordaba sus «más de 29 años viniendo» al pueblo que «me inculcó valores cuando era pequeñito». Paró de hablar, se tocó la cara, se mordió los labios, pidió un vaso de agua y prometió «no emocionarme más». Las cientos de personas que le escuchaban en la plaza del Ayuntamiento comenzaron a aplaudirle y vitorearle en uno de los muchos gestos de apoyo aque recibió el portero del Real Madrid y capitán de la Selección Española en un día grande para él y para su pueblo, Navalacruz, que nombró Hijo Predilecto al que consideran como uno más de los suyos, ya que, por mucho que haya nacido en Móstoles, sus raíces son abulenses. De allí, de Navalacruz, para más señas.
Y así lo considera el propio Casillas, quien no se cansa de repetir que ese es su pueblo, el que ahora quiere reconocer de manera tácita y expresa los éxitos deportivos y personales de uno de los «mejores embajadores de este municipio», como destacó su alcalde, Benigno González, para quien es «una gran satisfacción el que Íker lleve el nombre de nuestro pueblo por todo el mundo», una situación que considera que «nos ayuda a dar más notoriedad a Navalacruz».
Acordado por mayoría absoluta en un pleno extraordinario celebrado a mediados de agosto, el nombramiento de Hijo Predilecto se hizo de manera pública en una calurosa mañana de ayer, en la que varios centenares de personas, tanto de Navalacruz como de muchos pueblos colindantes, quisieron estar presentes. Los homenajes comenzaron con el descubrimiento de una escultura que recordará para siempre a Íker en Navalacruz. Un balón, un guante de portero con el nombre de Casillas inscrito, unos hierros en forma de raíces y una piedra de granito simbolizan, según su autor, Senén Fernández, «la vinculación de Íker Casillas con Navalacruz. La piedra de granito representa la vida en Navalacruz y se une por unas estructuras de hierro con el guante, símbolo de Íker».
Después de inaugurar esta estatua, la comitiva, entre la que se encontraban el subdelegado del Gobierno, César Martín, el presidente de la Diputación Provincial, Agustín González, así como varios alcaldes de la zona y la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Ávila, Mercedes Martín, se desplazó hasta la plaza del Ayuntamiento, desde cuyo balcón Casillas se dirigió a los presentes, con sinceras palabras de agradecimiento y emotivos recuerdos.
Allí recibió primero el diploma que le acredita como Hijo Predilecto y luego un escudo del Ayuntamiento de Navalacruz, además de escuchar sonriente los poemas que varias personas de la localidad habían escrito en su honor.
Y entre gritos de «Íker, Íker», nuevos agradecimientos, entre ellos incluido, a petición popular, uno a su actual novia, acabó un acto multitudinario, con un gran despliegue de medios (10 cámaras de televisión y más de 20 fotógrafos), que dan una idea de la dimensión mundial de una figura que es, desde ayer, un querido Hijo Predilecto de su pueblo.