Valladolid 1 - Real Madrid 4
El delantero del Real Madrid Gonzalo Higuaín, con tres goles, marcó decisivamente la ruta de un partido que los blancos ganaron con notable solvencia en Zorrilla ante un Real Valladolid inconsistente, cuyo empuje y vitalidad apenas duró media hora.
Ambos se enfrentaban en pleno abatimiento. No dieron su mejor versión en el último encuentro, aunque al Madrid se sumaba esta noche Xabi Alonso, el jugador que le da equilibrio, y el brasileño Marcelo, lo que permitió a Arbeloa jugar en su puesto natural de lateral derecho y ofrecer al equipo madridista recorrido por ambas bandas.
Borja Fernández, con gastroenteritis, causó baja a última hora en un bloque local que apostó por los extremos y por los jugadores contratados este año. Solo tres futbolistas de la pasada temporada, más el portero Justo Villar, se hallaban en el once inicial y ello alimentaba el debate que existe en la ciudad sobre si su problema es de entrenador o de fichajes.
Onésimo Sánchez tuvo que resolver un problema en su equipo nada más empezar. Javier Baraja se resintió de una lesión muscular y entró el brasileño Nivaldo Santana (min. 8). El conjunto blanquivioleta ganaba en músculo y juego aéreo, al tiempo que perdía en colocación y pase largo.
A los 20 minutos, con el Real Madrid sorprendido por la insolencia e intensidad de su rival, el bosnio Haris Medunjanin disparó cruzado con su pierna mala, la derecha, y estuvo a punto de inaugurar el marcador. Dos minutos después, Justo Villar salvó a su equipo tras un espléndido testarazo de Sergio Ramos.
sin mucha gasolina. El Real Valladolid salió acometedor y "muriéndose" en cada balón dividido. Fue un calco del partido ante el Barcelona, cuando al equipo de Zorrilla le duró la gasolina 25 minutos. Y ayer no fue distinto.
Cuando Cristiano sacó su tiralíneas para dibujar un espectacular lanzamiento de falta y marcar el primer gol a los veintisiete minutos, el Valladolid lo acusó como un puñetazo en plena mandíbula.
Había salido "enchufado", duro y correcto el cuadro anfitrión, pero su adversario se cansó de aguantar alguna patada de más y se puso a jugar el fútbol como Dios manda.
Ahí parecía cambiar el estado del partido, aunque el portugués Pelé se sacó un soberbio y lejanísimo disparo que, tras un desvío de Casillas, golpeó en el larguero (min. 38).
En un fugaz intercambio de golpes, respondió el Madrid con un disparo de Rafael Van der Vaart que rechazó Pedro López cuando ya se colaba (min. 42). En esa jugada, Higuaín había buscado el pase a Cristiano, como queriendo zanjar su fama de acaparador y codicioso en la búsqueda del gol.
uno de los cuestionados. Precisamente, fue el delantero argentino quien marcó el segundo tanto del partido en un remate impecable y de goleador nato. Era el minuto 44, parecía el "portazo" que cerraba el partido y las esperanzas del Valladolid.
A los seis minutos de la reanudación, otro fogonazo de Gonzalo Higuaín amplió una distancia que ya resultaba insalvable. La pegada del Madrid había sido brutal hasta ese momento, pero poco después un disparo de Diego Costa, que rechazó Casillas, acabó siendo un gol «accidental» después de golpear en Raúl Albiol (min. 57).
El estado de gracia del "Pipita" Higuaín volvió a ponerse de manifiesto a los 64 minutos con el cuarto gol visitante, y el tercero en su cuenta particular. A partir de ese momento, no hubo más partido que el que quiso jugar el Real Madrid.
Para la historia y la estadística queda la salida al campo del delantero madridista Raúl González quien, con el de ayer, alcanzó los 544 encuentros de Liga, superando así la segunda mejor marca que ostentaba el vallisoletano Eusebio Sacristán.