Carlos Sastre, que cedió unos pocos segundos en el último kilómetro de la subida al Castillo de Gibralfaro, final de la tercera etapa de la Vuelta a España, hacía balance de la misma tras cruzar la línea de meta. "Otro día de calor, otra etapa rápida y un final explosivo. Yo creo que ha sido un día realmente duro en el que se ha vuelto a gastar mucho. Como sigamos teniendo estas temperaturas, va a ser una Vuelta por eliminación cien por cien", comentaba el líder del Cervélo TestTeam. El abulense no se mostraba preocupado por los segundos perdidos respecto a algunos de sus rivales. "He pasado un día más o menos sin problemas y en la parte final, que era una subida tan explosiva, en estos momentos, siendo la tercera vuelta grande que cooro, quizá me haya faltado esa chispilla que necesito para estar con los mejores. Pero bueno, todavía queda mucho y vamos poquito a poco, pasando días sin percances y sin problemas".