La Consejería de Medio Ambiente y la Asociación de Distribuidores de supermercados acordaron ayer, mediante un convenio de colaboración, unificar las medidas de concienciación a los ciudadanos de cara a reducir el uso de bolsas de plástico y poder así cumplir con la directiva europea que marca que en 2013 el consumo de bolsas de plástico de un solo uso, o bolsas camiseta, se tendrá que reducir un 50 por ciento, según señaló la vicepresidenta primera y consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz, durante la rúbrica del acuerdo.
Para la homogeneización de estas medidas de sensibilización se creará una Comisión de Seguimiento, que se reunirá cada tres meses, a través de la cual se articularán campañas u otro tipo de iniciativas, según señaló Ruiz, quien destacó la relevancia de que los supermercados estén de acuerdo en poner en marcha las mismas medidas. Algo que, a su juicio, va a contribuir a que los resultados sean «inmediatos». El hecho, añadió, de que se haga este tipo de políticas de manera conjunta hará que los resultados se vean más rápido.
Respecto al presupuesto que dedicará la Junta, declaró que éste está abierto a las decisiones que se tomen en la Comisión de Seguimiento. En todo caso, la primera será una «gran campaña» unificada de concienciación al consumidor.
Por su parte, el director general de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), Ignacio García, agradeció el apoyo mostrado por la Junta a esta iniciativa y recordó que sobre este aspecto «no hay una solución única» dado que cada consumidor tiene unas circunstancias concretas y específicas. Por ello, abogó por ofrecerle alternativas viables, tanto medioambientalmente como económica y socialmente. En términos parecidos se expresó el presidente de la Asociación de Supermecardos de Castilla y León (Asucyl), Carlos Pascual, quien subrayó que la disminución de costes de la producción de bolsas de plástico repercutirá en el precio de los productos de sus establecimientos. Para Pascual las claves de la reducción son la «prevención, la reutilización y el reciclaje».
Con este convenio se da cumplimiento al Plan Nacional Integrado de Residuos 2008-2015, que traslada a España los objetivos demandados por las directivas comunitarias en materia de medio ambiente. Para llevar a cabo esta reducción, el acuerdo establece una serie de acciones encaminadas a la sensibilización y modificación del comportamiento del consumidor. En este sentido, se proporcionarán alternativas y se incentivará la prevención, la reutilización y el reciclaje de las mismas.