El municipio de Villarejo del Valle vivió ayer una jornada triste tras enterarse de que la vecina de mayor edad, Jesusa Pérez Cabezas falleció a los 109 años de edad en Ávila por causas naturales. Jesusa ostentaba el título de ser la persona más longeva de la comunidad, la abuela de Castilla y León, y ha contado con el honor de vivir en tres siglos diferentes, nació el 16 de enero de 1898, y siempre ha gozado de una salud envidiable y disponía de una mente muy lúcida a pesar del transcurso de los años. Cuando hace seis años llevaron a Jesusa al Centro de Salud por una fractura de cadera, los médicos no fueron capaces de encontrar su historial porque nunca había acudido a una consulta. Desde entonces se encontraba en una silla de ruedas para tener una mejor movilidad y podía presumir de no tomar ningún tipo de píldora o medicamento, sus remedios caseros siempre resultaron mucho más eficientes.
Pese a que ya no residía en Villarejo, su residencia se encontraba entre Valladolid y Ávila, en el municipio ha sentido mucho esta pérdida, lo que a buen seguro se reflejará en el funeral que tendrá lugar hoy a las 10 de la mañana en Villarejo del Valle y al que la alcaldesa, Purificación Cano, afirmó que acudirá «como vecina, no como política». Cano quiso también manifestar sus condolencias a la familia «en nombre de toda la corporación municipal». Jesusa deja tras de sí tres hijas, doce nietos, doce bisnietos y dos tataranietas. Estuvo casada con Máximo Malvárez. Juntos dedicaron su vida a la panadería, situada donde ahora se encuentra el Centro de la Tercera Edad El Torozo, de la que era miembro honorífico.