Diario de Ávila
Saltar Publicidad   Cerrar   

Publicidad

20 de enero de 2019

#

COMUNICACIÓN, EMPATÍA, EDUCACIÓN, ETC., ETC., ETC.

COMUNICACIÓN, EMPATÍA, EDUCACIÓN, ETC., ETC., ETC.,…
“Se dice, se comenta, se rumorea…” que el ser humano es un animal sociable por naturaleza, es decir como explicita el diccionario de la R.A.E. " Naturalmente inclinado al trato y relación con las personas o que gusta de ello”, pues; entre otras razones, evidencias, contrastaciones empíricas y “demás”; se distingue de otros seres por su capacidad de hablar, de comunicar y, por ello, debiera conllevar la de transmitir sentimientos, conocimientos, informaciones, etc., de forma y manera que si está en su sano juicio y no es perverso, se logrará el entendimiento entre todos aquellos con los que se relaciona como son los “queridos y nunca bien ponderados” “compis” de trabajo, la “family”, los miembros de aquellas organizaciones a las que se pertenezca, los vecinos, como aquellas otras gentes con las que puntualmente establecemos contacto por nuestra condición de clientes de todo tipo de Administraciones Públicas, establecimientos, y profesionales liberales, de “todo pelaje y condición”.
Pero “hete aquí” que más de las veces de las que fueran de desear, surgen “malentendidos”, incomprensiones, desinterés, “pasotismo”, desestima, incongruencias, falta de ganas de cumplir con las obligaciones laborales, éticas, deontológicas, etc., que el ejercicio de cualquier profesión EXIGE conllevar, y , más si cabe, si tiene rango universitario y “ainda mais” si tiene una proyección directísima en los ámbitos sanitarios, educativos y académicos, por su especial trascendencia en la salud y en la formación profesional de sus destinatarios; y no digamos si se trata de disponer de obras y servicios públicos financiados con los tributos de los contribuyentes honrados, y que deben facilitar las Administraciones Públicas.
Pues bien, suele suceder con más frecuencia de la que sería de desear, que por falta de vocación para el “oficio”, normalmente, elegido; por falta de simpatía, de empatía, de la educación más elemental, etc., el “prestador del servicio” no se pone en el “lugar” del destinatario provocándole graves problemas de aprendizaje, de motivación, de estímulo, de superación, etc., cuando, si de la enseñanza se trata, cualquiera que sea su nivel, “el saber transmitir con pasión, con conocimiento, con fundamento, de forma, resaltando la importancia, su vinculación con la vida real y las soluciones que a ésta le aporta los saberes que se transmiten como el porqué de lo que se enseña, siendo preciso el hacerlo de manera motivadora que es fundamental para que el discente aprenda, lo que exige, además, en el docente, que lo haga de forma “deleitosa”, si ello fuera posible. Así, por ejemplo, el empleo de la lógica matemática “que trata de los métodos de razonamiento”, del desarrollo ordenado y “pasito a pasito” en la enseñanza de las ciencias exactas, físicas, químicas, etc., evitaría frustraciones y abandonos en el alumnado, que de tener buenos profesores, repito, con “vocación” y unas mínimas dotes pedagógicas, conseguirían lo que es su obligación cual es, entre otras, que la “materia” se entienda, comprenda y guste, y por ello se aprenda bien para formar a buenos profesionales de que tan necesitada está la sociedad.
Del “gremio” sanitario se podría decir otro tanto, a lo que en alguna ocasión anterior ya me he referido, que debieran dedicarse con todo empeño, responsabilidad, sensibilidad y teniendo siempre presente el “juramento de Hipócrates” el cual “tiene un contenido de carácter ético, que orienta al médico en la práctica de su oficio que regula las obligaciones hacia los pacientes” entre otros; y tengan presente que ellos no son inmunes a la enfermedad y que algún día se “irán” como todos sin excepción; lo que les obliga, como en todas profesiones, a la actualización de conocimientos, y a ser delicados y comprensivos con quiénes acuden a ellos, normalmente, con alguna patología de la que quieren sanar pronto y bien. Señores sanitarios, el respeto y la consideración que tuvieron los colegas que les precedieron, se gana día a día poniéndose en el lugar del enfermo, lo que exige, además de un buen diagnóstico y tratamiento, también RESPETO Y CONSIDERACIÓN HACIA ÉL.
MARCELINO DE ZAMORA

MARCELINO DE ZAMORA | 06/01/2019
> Haz tu comentario
Haz click en el recuadro
Apodo Correo electrónico* Web
Acepto el aviso legal
  • Los comentarios reflejan las opiniones de los lectores, no de Diario de Ávila.
  • No se aceptarán comentarios que puedan ser considerados difamatorios, injuriantes o contrarios a las leyes españolas
  • No se aceptarán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo o que puedan interpretarse como un ataque hacia cualquier colectivo o minoría por su nacionalidad, el sexo, la religión, la edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
  • Los comentarios no podrán incluir amenazas, insultos, ni ataques personales a otros participantes.
  • Diario de Ávila se reserva el derecho a eliminar cualquier comentario considerado fuera de tema.
#
Envíanos tu colaboración

Queremos que nos cuentes tu experiencia. Envíanosla y la publicaremos cuanto antes.

Grupo Promecal
Diario de Ávila se basa en el Sistema de Gestión de Contenido desarrollado por Escrol
Auditado por Logo OJD